Una beba quedó a medio operar por un corte de luz
El quirófano sufrió un corte de luz en plena operación, y si bien contaban con un generador, no funcionó y se debió suspender la intervención.

La mamá de la pequeña Ambar Sosa, Cecilia Salas, relató la difícil situación que le tocó vivir cuando cirujanos del hospital Castro Rendón, en la provincia de Neuquén, intervenían quirúrgicamente a su hija de un año de la cabeza y el quirófano en plena operación se quedó sin energía.

"Media hora en un quirófano sin electricidad es una eternidad. Me dicen 'si me pasa a mí, yo rompo todo'. Lo que no podemos es dejar que quede como si nada o que le pase a otra persona", explicó sobre la situación que le tocó vivir terapia Intensiva del Hospital Castro Rendón.

El viernes pasado le abrieron el cráneo para practicarle una operación por una craneosinostosis que no terminaron porque se cortó la luz y el generador estaba roto. Según explicó al Diario de Río Negro, tras horas de estar en el quirófano, "me dice el médico 'mamá tuvimos que interrumpir la operación porque no hay luz. Estábamos operando, el generador en teoría debe arrancar a los segundos, pero nuca arrancó. Alcanzamos a abrir la cabeza, hacerle las incisiones en el cráneo, pero no podemos seguir porque la pondríamos en riesgo", contó Cecilia.

Los padres intentaron explicar la dimensión de la angustia que sienten, pero no alcanza con palabras. Repiten que lo terrible es que estaba en juego la vida de su bebé. "Si hubiera estado más avanzada la operación la nena se podía morir", contó Cecilia que escuchó decir. Ninguna autoridad de la institución les explicó lo que sucedió.

Para sus papás no hay pretexto para semejante falla y en lo único que piensan es que la cirugía que empezaron, termine bien. La segunda operación que deben hacerle a Ámbar se realizará hoy a partir de las 8 de la mañana.