Una empresa familiar que siempre contó con el apoyo de amigos

En 1992 se creó la firma que tuvo su expansión tres años más tarde con la edificación del local propio. En la actualidad, la empresa familiar elabora chocolates artesanales, alfajores y torta galesa; todos estos productos son fabricados en su propia planta de elaboración, pero además comercializa dulces, caramelos artesanales, vinos y licores de la zona.

La privatización de empresas estatales en la década del ‘90 abrió un mercado de microemprendimientos en diferentes puntos del país. Comercios, alquileres, taxis y empresas surgieron como necesidad de una estabilidad laboral. En ese momento, la familia Maida -compuesta por Néstor, Irma y sus tres hijos: Analía, Gabriela y Guillermo- comenzó a incursionar en el rubro que percibían como sustentable en cada viaje a la cordillera.
“Siempre que viajábamos nos atraía mucho este rubro de chocolates, entonces decidimos incursionar en el tema y mis hijos que estaban estudiando en Buenos Aires comenzaron a averiguar dónde podían hacer cursos para aprender, porque nosotros sabíamos que eran ricos y nada más”, explicó Irma a Diario Patagónico.
En los inicios, la chocolatería funcionaba en la calle Maipú, en el quincho de la casa de una de las hijas del matrimonio. Allí se encontró el logo luego de un arduo trabajo de identificación con la zona, y se dio el primer paso del micro emprendimiento.
“Toda la Patagonia está representada por colonos extranjeros, por eso toda la familia junta decidió ponerle este nombre como homenaje a todos los colonos de la zona”, explicó la mujer. En ese tiempo, Analía, hija del matrimonio, comenzó a hacer cursos en chocolaterías grandes de Buenos Aires
Finalmente, el 5 de octubre de1995 el microemprendimiento dejó de ser una promesa, convirtiéndose en una empresa familiar, ya que los Maida se asociaron con Leticia Luz Clara, la hermana de Irma, con quien decidieron crear “Chocolates de la Colonia”, que en sus inicios contó con el apoyo incondicional de los amigos.
“Leticia nos ayudó mucho, fue la persona que nos enseñó a trabajar en forma disciplinada. Nos dejó su ejemplo de trabajo, eso es lo que heredamos y lo vamos a continuar” aseguró emocionada la mujer que decidió homenajear a su hermana fallecida en el Día del Amigo que se festeja este miércoles.
Ese año construyeron el local propio gracias también a la ayuda de Provincia. Según recuerda Irma, “la clientela eran amigos que invitábamos a probar nuestros productos y les gustaban”.

DIVERSIFICACION
Hoy, la firma comercializa chocolate blanco, con leche y semidulce en tres características: un 60 por ciento amargo, un 70 por ciento amargo y un 88 por ciento amargo, este último el más puro, ya que según explicó Irma “cuanto más cantidad de chocolate puro tiene, es mas sano y tiene menos calorías”.
La empresa también elabora chocolates con rellenos propios como “frutos del bosque”, “tradicional de dulce de leche” y “almendras”, pero también con frutas como gajos de naranja, cerezas de la zona, higos y ciruelas.
El kilo de chocolate cuesta 190 pesos y el cuarto 46,50 pesos. Sin embargo, el precio varía de acuerdo a la presentación que puede ser en cazuelas, canastas o cajas de madera.
“Ahora que viene el día del amigo, nuestros clientes tienen la oportunidad de venir a buscar el regalito; siempre estamos en el detalle para cada fecha, por ejemplo tenemos el ‘choco mensaje’ donde vos podés poner lo que querés y decírselo a la persona que le regalás”, concluyó Irma.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico