Una grúa se quedó sin frenos y chocó a seis autos en el Centro

Cerca de las 18, una grúa de gran porte que ingresaba al centro de la ciudad, proveniente desde zona norte, se quedó sin frenos. Luego de chocar un camión, cruzó Güemes y San Martín arrastrando a un Ford Ka, que quedó atrapado bajo la pluma de la máquina. La grúa logró frenarse casi enfrente de la Seccional Primera, tras arrastrar por una cuadra al pequeño automóvil. Milagrosamente no hubo heridos.

El centro de la ciudad fue escenario ayer de una múltiple colisión provocada por una máquina vial que se quedó sin frenos, justo en el ingreso al casco céntrico de Comodoro.
Esa falla mecánica originó que el rodado industrial se llevara por delante a seis vehículos, en lo que pudo haber sido una tragedia.
A esa hora de la tarde, el calor permitía que el centro estuviera muy concurrido. Casi por milagro, la embestida de la grúa no deparó en lesionados. Sólo la mujer que conducía un Ford Ka terminó en estado de shock, pero sin sufrir lesiones de consideración.
La grúa es una antigua máquina de gran tamaño, de color amarillo, que en su extremo delantero tiene una pluma para levantar carga. Esta máquina pertenece a la firma «SyF Empresa de Servicios», era conducida por Luis Román Olmos, y por lo que se pudo ver, no tenía ninguna identificación de patente.
Un testigo de lo ocurrido comentó a Diario Patagónico que los autos se hallaban detenidos en el semáforo de Güemes y San Martín. Al momento en que se pone en luz verde para habilitar el paso, desde zona norte ingresa la grúa sin frenos.
El primer vehículo impactado fue un camión rojo, dominio RXI-389, al mando de Damián Alvarado, que se hallaba en marcha sobre calle Güemes, entre Sarmiento y San Martín. El camión fue embestido y perdió varias partes de su carrocería. En ese choque también la grúa perdió su puerta derecha.
Seguidamente, varios autos fueron los chocados por la grúa.
Un VW Gol, patente EUQ-978, que quedó contra el cordón con sus cubiertas reventadas; y una Renault Scénic, dominio ETJ-259, que terminó con un vidrio lateral roto, la rueda derecha destruída y el costado derecho abollado. Estos vehículos quedaron en la vereda del negocio Red Megatone.
Del lado derecho quedó un Nissan, UTB-299, que también fue tocado en la marcha sin control de la máquina.
Otro vehículo que estaba en el semáforo fue una camioneta Ford Explorer, dominio CVD-227, que en el impacto perdió toda su luneta trasera.

UN FORD KA DESTROZADO
El auto que llevó la peor parte fue un Ford Ka Tattoo color gris, patente EEQ-621, conducido por Laura Adriana Pérez. Este rodado fue enganchado por la pluma de la grúa, en su costado derecho, y una de sus ruedas traseras quedó bajo el paragolpe de la máquina.
En consecuencia, el Ka quedó incrustrado bajo la grúa, y en esa posición fue arrastrado por más de una cuadra. El auto, de alguna manera, permitió que la grúa se frenara, llegando a detenerse cerca de la Rivadavia, frente a la Unidad Regional.
En el Ka viajaba Laura Pérez, quien se dirigía a buscar a sus hijos para ir a la playa. Cuando la grúa se detuvo, la mujer fue auxiliada por dos hombres, que la sacaron del auto. Según narró uno de ellos, la conductora estaba en completo estado de shock.
El Ford Ka terminó prácticamente destruido, con su parte trasera hundida y sus cubiertas reventadas. Su conductora recibió atención médica, comprobándose que no sufrió heridas; sólo el estado de conmoción ante la situación vivida.
Quien también terminó shockeado fue el conductor de la grúa, Luis Román Olmos, que quedó demorado por unas horas en la Seccional Primera.
La conmoción en el centro fue grande, y dada la cantidad de autos implicados y las pericias que se requerían hacer, fue necesario interrumpir el tránsito.
En consecuencia, debió desviarse la circulación por el camino del Centenario, para ingresar de zona norte al centro de la ciudad. Esto motivó gran congestión en ese camino.

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