Detrás de dos de los grandes equipos del mundo se encuentran dos países de Medio Oriente que tienen un historial reciente lleno de rispideces, por un lado, Qatar y por el otro los Emiratos Árabes Unidos.
En 2017 ambos países protagonizaron la llamada “Crisis diplomática de Catar de 2017-2019” en la que significó la suspensión de las relaciones diplomáticas entre Qatar y diversas naciones musulmanas —entre las que se encuentran Arabia Saudita, Baréin, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Libia, Maldivas y Yemen-.
Los países musulmanes acusaron a Qatar de dar soporte a distintos grupos terroristas de la región, incluyendo a Al Qaeda y el Estado Islámico de Irak y el Levante, e interferir en la política interior de sus países.
Por esta situación la pelea entre París Saint Germain (Qatar) y Manchester City (EAU) por la adquisición de Lionel Messi se convirtió en una cuestión de Estado y a pesar de que parecería todo cerrado para que Messi arribe a la Premier League, el conjunto parisino promete dar batalla a fuerza de dólares y jugadores.
