Una imputada por amenazas aseguró ser ella la víctima

Tras ser imputada por lesiones y amenazas con arma blanca, Ana María Ojeda se presentó en la redacción de El Patagónico y ofreció su versión sobre los incidentes que la tuvieron como protagonista durante la jornada del martes. "Acá hay una intención del dueño de los departamentos de sacarme del lugar sin cumplir el contrato", sostuvo y afirmó que fue ella quien resultó amenazada y agredida por la dueña de la pollería y su hija.


Con el objetivo de aclarar la situación y limpiar su nombre, Ana María Ojeda ofreció su versión sobre los hechos que el martes la tuvieron como protagonista, tras un incidente con una vecina de Kilómetro 5. Por ese episodio ella resultó detenida y pasó todo un día en la Comisaría Mosconi, hasta que el miércoles fue sometida a un control de detención donde la imputaron por lesiones leves en concurso real con amenazas con arma blanca.
La mujer contó que es vecina de la denunciante y que desde hace tiempo que la convivencia no es la mejor, aunque reconoció que todo es por cuestiones banales, como el portón mal cerrado, las mascotas y ese tipo de cosas.
La cuestión es que el martes Ojeda salió de su casa rumbo al dentista, sin percatarse del feriado, y dice que cuando pasó por la pollería de su vecina, esta salió del comercio con su hija y comenzó a insultarla, agresión verbal que se transformó en física. “Estaba hablando por teléfono y ella me dijo ‘te voy acuchillar’, yo me la saqué de encima y seguí caminando. Fui hasta el lugar donde tenía e ir y de regreso a mi casa apareció un patrullero y los policías me pidieron que les muestra el bolso y se lo mostré”.
En el lugar la policía comenzó a revisarle sus pertenencias y encontró un pequeño cuchillo de menos de cinco centímetros, el cual fue secuestrado.
“Ese cuchillito lo tengo hace muchos años en mi cartera junto a una cucharita. Eso me secuestraron y me llevaron detenida. Por suerte los policías me trataron muy bien en la comisaría, porque soy claustrofóbica y se los hice saber”, dijo y agregó que a partir de que el caso tomó estado público “el dueño del departamento ahora quiere que se lo devuelva, pero nosotros tenemos un contrato que vence en febrero. Por eso creo que la única intención de todo esto es sacarme del lugar sin cumplir el contrato”, sostuvo Ojeda en diálogo con El Patagónico.

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