Una joven fue salvajemente atacada por dos perros
Perla Leal tiene 18 años, vive en el barrio ARA San Juan de Caleta Olivia y hoy solo se puede movilizar en andador por las gravísimas heridas que le provocaron dos peligrosos perros, un pitbull y un sharpei.

La atacaron a mediodía del miércoles 21 de septiembre en el barrio Miramar, motivando que el Hospital Zonal tuvieran que practicarle 72 puntos de sutura.

La joven había ido a buscar a su hermanita de 10 años que salía de la Escuela N° 36, al igual que muchos niños y niñas de corta edad. Sorpresivamente vio que los agresivos canes se abalanzaban contra la niña, por lo cual instintivamente la empujó para que no la mordieran, pero de inmediato la atacaron a ella y cayó al suelo totalmenteindefensa.

Esto hizo que los perros se ensañaran y le provocaran más heridas, incluso desgarros en las piernas que hoy complican su movilidad.

Contó a El Patagónico que atinó a cubrirse la cara y que nadie la ayudaba a pesar en el entorno había varias personas mayores hasta que luego de interminables momentos de terror, un hombre que pasaba en auto (luego se supo que era un odontólogo de apellido Cardozo) se bajó y pateó al pitbull que era el más agresivo, logrando que los dos la soltaran y se alejaran.

El mismo profesional la trasladó a la guardia del Hospital Zonal llevando también a la hermanita que afortunadamente no fue mordida, pero la vida de ambas corrió serio peligro.

Más tarde se supo que los canes habían salido de una casa ubicada en las inmediaciones y que su dueña es Sandra Barrientos, trabajadora del ámbito de la salud que se desempeña en el hospital, la cual se hizo presente en ese lugar para llevar agua oxigenada y algunas gasas, pero ni siquiera se disculpó.

Esto lo contó el padre de Perla, Javier Leal, quien indignado también dijo que al día siguiente esa mujer lo llamó por teléfono para amenazarlo de que no hiciera la denuncia, sino iría a su casa junto a su marido para “cachetearlo”.

Javier y su esposa, Myriam Ojeda, decidieron hacer público este hecho porque se sienten desprotegidos y ni siquiera tienen obra social para comprar todos los medicamentos que necesita su hija y además no saben la misma podrá recuperar toda su movilidad.

Pese a las amenazas, la denuncia igualmente se hizo ante la Comisaría Seccional Tercera y tomó intervención el Juzgado Municipal de Faltas a cargo de Javier Aybar, quien dispuso citara la dueña de los perros para que haga su descargo.

Caso contrario, además de aplicársele una fuerte multa por no tomar medidas de recaudos y violar ordenanzas vigentes, ordenó practicarles la eutanasia a los perros.

No obstante, esa medida extrema solo se tomará si son hallados nuevamente en la vía pública, es decir que las autoridades comunales no tienen facultad para ingresar al domicilio de Barrientos.