Una maestra argentina fue elegida entre los 50 mejores docentes del mundo
Entre los 530 alumnos que asisten a su escuela, la Media N°2 "Rumania", hay adolescentes con parálisis cerebral, síndrome de Down, trastornos del espectro autista, esquizofrenia y espina bífida; pero también hay algunas personas sin discapacidad que necesitan ir acompañadas.
La docente porteña elegida como una de las 50 mejores del año a nivel mundial y candidata al "Global Teacher Prize", que se entregará en marzo de 2017 en Dubai, aseguró que "la posibilidad de dar a conocer proyectos invisibles para la sociedad, como la escuela inclusiva" común que dirige en el barrio de Villa Real y a la que asisten unos 70 chicos con diferentes tipos de discapacidad provenientes de sectores vulnerables, "ya es un gran premio".
"Hoy por hoy estamos desbordados de la cantidad de alumnos, a los que se suman las maestras integradoras, asistentes celadores y acompañantes no pedagógicos, que vienen con algunos chicos con discapacidad que disponen de obra social", contó a Télam Silvana Corso, la docente que resultó seleccionada junto a otros 49 colegas de 37 países entre 20.000 postulantes.
"A veces bromeamos con que 'hay más adultos que chicos' en determinadas aulas, porque capaz tenés cuatro adultos más el profesor y 16 docentes que no son de la escuela dando vueltas por acá, pero la convivencia se da bien porque se busca que los profesionales de apoyo tengan el mismo perfil que la escuela y trabajen más desde lo grupal que desde lo individual", contó.
Entre los 530 alumnos que asisten a su escuela, la Media N°2 "Rumania", hay adolescentes con parálisis cerebral, síndrome de Down, trastornos del espectro autista, esquizofrenia y espina bífida; pero también hay algunas personas sin discapacidad que necesitan ir acompañadas, como las adolescentes madres que entran con sus bebés a las aulas porque no tienen con quién dejarlos en sus casas o dinero para pagar una guardería.
La gran mayoría del alumnado, además, vive en el barrio Ejército de los Andes, más conocido como "Fuerte Apache", el populoso asentamiento que se encuentra del otro lado de la avenida General Paz, en el partido de Tres de Febrero.
Tras asegurar que la preselección fue "una sorpresa" para toda la comunidad educativa, Corso aclaró enseguida que lo que distinguió la Fundación Varkey, que entrega esos premios, "fue el proyecto (pedagógico) de una escuela inclusiva donde trabajamos con todos y estamos todos".
El ganador del Global Teacher Prize se conocerá en marzo próximo y el premio consiste en un millón de dólares para el único ganador.
"Para mí haber sido preseleccionada ya significa mucho, porque permite dar a conocer proyectos invisibles para la sociedad y ese es el gran premio", enfatizó Corso.
De ganar el premio mayor, Corso asegura que lo invertirá en mejoras edilicias y mobiliario para la escuela, así como también para crear una fundación "para chicos como Cata, que no tengan obra social o recursos para pelear por sus derechos".
En su primera edición en 2015, el premio fue ganado por la docente estadounidense Nancie Atwell y en 2016 se hizo con el premio la palestina Hanan Al Hroub.
Y Corso es la tercera persona de nacionalidad argentina en integrar el grupo de los 50 preseleccionados: el año pasado estuvieron en la misma situación las docentes Graciana Goicoechandia e Inés Bulacio.
"Hoy por hoy estamos desbordados de la cantidad de alumnos, a los que se suman las maestras integradoras, asistentes celadores y acompañantes no pedagógicos, que vienen con algunos chicos con discapacidad que disponen de obra social", contó a Télam Silvana Corso, la docente que resultó seleccionada junto a otros 49 colegas de 37 países entre 20.000 postulantes.
"A veces bromeamos con que 'hay más adultos que chicos' en determinadas aulas, porque capaz tenés cuatro adultos más el profesor y 16 docentes que no son de la escuela dando vueltas por acá, pero la convivencia se da bien porque se busca que los profesionales de apoyo tengan el mismo perfil que la escuela y trabajen más desde lo grupal que desde lo individual", contó.
Entre los 530 alumnos que asisten a su escuela, la Media N°2 "Rumania", hay adolescentes con parálisis cerebral, síndrome de Down, trastornos del espectro autista, esquizofrenia y espina bífida; pero también hay algunas personas sin discapacidad que necesitan ir acompañadas, como las adolescentes madres que entran con sus bebés a las aulas porque no tienen con quién dejarlos en sus casas o dinero para pagar una guardería.
La gran mayoría del alumnado, además, vive en el barrio Ejército de los Andes, más conocido como "Fuerte Apache", el populoso asentamiento que se encuentra del otro lado de la avenida General Paz, en el partido de Tres de Febrero.
Tras asegurar que la preselección fue "una sorpresa" para toda la comunidad educativa, Corso aclaró enseguida que lo que distinguió la Fundación Varkey, que entrega esos premios, "fue el proyecto (pedagógico) de una escuela inclusiva donde trabajamos con todos y estamos todos".
El ganador del Global Teacher Prize se conocerá en marzo próximo y el premio consiste en un millón de dólares para el único ganador.
"Para mí haber sido preseleccionada ya significa mucho, porque permite dar a conocer proyectos invisibles para la sociedad y ese es el gran premio", enfatizó Corso.
De ganar el premio mayor, Corso asegura que lo invertirá en mejoras edilicias y mobiliario para la escuela, así como también para crear una fundación "para chicos como Cata, que no tengan obra social o recursos para pelear por sus derechos".
En su primera edición en 2015, el premio fue ganado por la docente estadounidense Nancie Atwell y en 2016 se hizo con el premio la palestina Hanan Al Hroub.
Y Corso es la tercera persona de nacionalidad argentina en integrar el grupo de los 50 preseleccionados: el año pasado estuvieron en la misma situación las docentes Graciana Goicoechandia e Inés Bulacio.
