Una mujer judicializó la operación programada de su esposo
En el Hospital Regional ayer esperaban respuestas a los pedidos que se realizaron para derivar a siete pacientes que deben ser operados. Familiares de otros convalecientes, en cambio, reclamaban por su intervención, entre ellos una mujer que denunció el caso de su marido en la Defensoría Pública y el de un hombre que esperaba que su esposa fuera sometida a una cesárea que debía realizarse el martes.
Mientras los anestesistas desde hace 20 de días están de retención de servicios por la negociación de sus haberes para el año actual, en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia decenas de pacientes esperan que se reinicien las operaciones programadas en tratamientos que comprenden diferentes patologías.
Muchos de ellos aguardan en sus casas mientras otros -por la gravedad de sus enfermedades- se encuentran internados en el mismo nosocomio, siendo virtuales rehenes del conflicto entre los anestesistas y el Ministerio de Salud de Chubut.
Según pudo confirmar El Patagónico, uno de estos últimos casos ayer terminó siendo judicializado. Ana María Argüello, esposa de Ricardo Daniel Bordón, se presentó en la Defensoría Pública de la calle Sarmiento para solicitar un recurso de amparo por la cancelación de la intervención quirúrgica a la que debía someterse su marido.
Está internado desde el lunes 9; era una urgencia sino no lo hubieran internado a las dos de la mañana, pero no lo podían operar. Le dio pancreatitis, lo compensaron y ahora está listo para cirugía, dijo Ana María a este medio.
"No podemos quedarnos tanto tiempo, lo tienen sin comer, con suero y yo no tengo plata para venir todos los días. Soy jubilada y mi marido, por su enfermedad, ahora está sin trabajo, explicó la mujer.
Luego de la denuncia, la defensora pública María Matilde Cerezo envió un escrito al nosocomio en el cual pidió un informe detallado de la atención que se le dio a Bordón, detallando "diagnóstico, pronóstico y tratamiento más adecuado para su problemática de salud, debiendo informar si resulta pertinente su intervención quirúrgica y, en su caso, de qué carácter la misma, programada o de urgencia.
También se solicitó que desde el nosocomio contesten si consideran pertinente que la operación se efectivice en esta institución.
UN PARTO DEMORADO
Según confirmó El Patagónico, el de Bordón no es el único caso delicado que aguarda por una respuesta. Ayer en el Hospital Regional esperaban novedades por los pedidos de derivación de otros siete pacientes que debían ser operados. Algunos corresponden a los servicios de cirugía general y traumatología que desde el viernes están de paro, ya que se niegan a seguir recibiendo pacientes que no podrán tratar como corresponde, en tiempo y forma, justamente porque no podrán contar con los anestesistas. Otro caso también pertenece al servicio de Ginecología.
Pablo Olivera contó que desde el lunes su señora está internada en el nosocomio. El martes tenía que tener cesárea, desde ese día estamos esperando. Supuestamente ayer se programaron algunas cesáreas y desde ese día está en ayunas, recién le dieron un té pelado y todavía no sabemos nada, denunció ayer a la mañana.
Según contó, Olivera y su esposa ya perdieron un bebé. No quiero que sean dos, no sé qué hacer, me he cansado de golpear acá. Mi señora está con miedo, yo estoy con miedo, pero necesitamos una respuesta, imploró, esperando que pronto haya una solución a este conflicto que deja en el medio a muchos rehenes.
Muchos de ellos aguardan en sus casas mientras otros -por la gravedad de sus enfermedades- se encuentran internados en el mismo nosocomio, siendo virtuales rehenes del conflicto entre los anestesistas y el Ministerio de Salud de Chubut.
Según pudo confirmar El Patagónico, uno de estos últimos casos ayer terminó siendo judicializado. Ana María Argüello, esposa de Ricardo Daniel Bordón, se presentó en la Defensoría Pública de la calle Sarmiento para solicitar un recurso de amparo por la cancelación de la intervención quirúrgica a la que debía someterse su marido.
Está internado desde el lunes 9; era una urgencia sino no lo hubieran internado a las dos de la mañana, pero no lo podían operar. Le dio pancreatitis, lo compensaron y ahora está listo para cirugía, dijo Ana María a este medio.
"No podemos quedarnos tanto tiempo, lo tienen sin comer, con suero y yo no tengo plata para venir todos los días. Soy jubilada y mi marido, por su enfermedad, ahora está sin trabajo, explicó la mujer.
Luego de la denuncia, la defensora pública María Matilde Cerezo envió un escrito al nosocomio en el cual pidió un informe detallado de la atención que se le dio a Bordón, detallando "diagnóstico, pronóstico y tratamiento más adecuado para su problemática de salud, debiendo informar si resulta pertinente su intervención quirúrgica y, en su caso, de qué carácter la misma, programada o de urgencia.
También se solicitó que desde el nosocomio contesten si consideran pertinente que la operación se efectivice en esta institución.
UN PARTO DEMORADO
Según confirmó El Patagónico, el de Bordón no es el único caso delicado que aguarda por una respuesta. Ayer en el Hospital Regional esperaban novedades por los pedidos de derivación de otros siete pacientes que debían ser operados. Algunos corresponden a los servicios de cirugía general y traumatología que desde el viernes están de paro, ya que se niegan a seguir recibiendo pacientes que no podrán tratar como corresponde, en tiempo y forma, justamente porque no podrán contar con los anestesistas. Otro caso también pertenece al servicio de Ginecología.
Pablo Olivera contó que desde el lunes su señora está internada en el nosocomio. El martes tenía que tener cesárea, desde ese día estamos esperando. Supuestamente ayer se programaron algunas cesáreas y desde ese día está en ayunas, recién le dieron un té pelado y todavía no sabemos nada, denunció ayer a la mañana.
Según contó, Olivera y su esposa ya perdieron un bebé. No quiero que sean dos, no sé qué hacer, me he cansado de golpear acá. Mi señora está con miedo, yo estoy con miedo, pero necesitamos una respuesta, imploró, esperando que pronto haya una solución a este conflicto que deja en el medio a muchos rehenes.
