Una tragedia reabre debate acerca de jurisdicciones y fallas de comunicación

El fallecimiento de Maira Bustamante en la zona de La Lobería generó conmoción y congoja en Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia que si bien no comparten la jurisdicción, una vez más se vieron hermanadas en una tragedia. La falta de guardavidas en esa zona utilizada con mayor frecuencia para la pesca ya es conocida. A ello se suman las dificultades que tiene el sector para la realización de comunicaciones que son vitales para atender una emergencia como la que se desató en la tarde del domingo.

La tragedia envolvió el domingo por la tarde a la familia Bustamante que, como tantas otras veces, había llegado a Lobería para pasar un agradable momento en este sector ubicado a 27 kilómetros de Caleta Olivia y que habitualmente se utiliza para la pesca y no como balneario, ya que al no estar habilitado para ese fin carece del servicio de guardavidas.

La idea era pasar todo el día, comer un asado, y luego regresar a la ciudad. Para La Lobería partió toda la familia del suboficial mayor de policía Pedro Bustamante y amigos. Mientras los adultos conversaban, los más chicos jugaban en la orilla, donde estaban Maira y tres amigos más pequeños que disfrutaban del agua, que apenas les cubría los pies, pero que de repente una ola gigante los envolvió y los arrastró mar adentro.

Los tres niños pudieron ser rescatados con mucho esfuerzo por el tío de Maira, que no pudo ser recuperada pese a los intentos del familiar, quien en la desesperación se quebró una clavícula. El resto del grupo, salvo quienes salieron a pedir ayuda al puesto policial Ramón Santos, fueron testigos de la tragedia.

El cuerpo de Maira recién pudo ser recuperado, unas horas después, por el trabajo realizado desde la lancha de Prefectura Naval de Caleta Olivia que acudió al lugar alertado por la estación policial que custodia el límite entre Chubut y Santa Cruz.

SIN GUARDAVIDAS NI COMUNICACIONES

La tragedia del domingo consternó a Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia. En ambas ciudades, tanto en radios como en redes sociales, se generó polémica primero por la falta de guardavidas, algo que fue inmediatamente aclarado y reiterado, pero sobre todo por los problemas que afrontó la familia por la falta de comunicaciones y las discusiones que se desataron en torno a la jurisdicción del lugar, es decir si debían intervenir los equipos de salvataje de Caleta Olivia, Rada Tilly o Comodoro Rivadavia.

Los familiares de Maira también se quejaron por las demoras de la ambulancia del hospital, que había sido convocada para auxiliar al tío de la nena, y posteriormente tuvieron que afrontar un desgastante debate, ya con la tragedia consumada, respecto a si el cuerpo de la niña era traslado a la morgue de Caleta Olivia o Comodoro Rivadavia, demasiada discusión burocrática para una familia que está afrontando un duro momento.

Los problemas de comunicaciones en el sector, que son habituales, también merecieron duras críticas ya que se convino en que, si bien Prefectura llegó bastante rápido al lugar, se perdió tiempo que tal vez hubiera sido vital.

El destacamento policial de Ramón Santos, donde se generó el contacto con Prefectura por radio, hace tiempo hizo conocer sobre la necesidad de mejorar las comunicaciones no solo para poder intervenir rápidamente en este tipo de situaciones, sino para realizar su tarea diaria, que se considera vital por el estratégico lugar donde está ubicado, y que podrían realizarse de una manera más efectiva con una comunicación directa con teléfono celulares.

CONGOJA EN LA

FAMILIA POLICIAL

El fallecimiento de Maira también dejó sus huellas en la policía chubutense. El segundo jefe de la Unidad Regional , Héctor Quisle, recordó ayer que se trataba de la hija de un suboficial que presta funciones en la Seccional Tercera de Comodoro Rivadavia, a quien transmitió su acompañamiento “por el duro momento que está atravesando el y su familia”

Quisle también consideró en declaraciones efectuadas a Canal 9 que, si bien no está habilitada como tal, La Lobería “debería tener la seguridad, como cualquier sector de playa al que concurre gente, para evitar que sucedan estas cosas tan penosas”, dijo.

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