La localidad petrolera de Rincón de los Sauces quedó sin acceso terrestre por cortes en las rutas 5 y 8.
La provincia de Neuquén registró cortes de conectividad terrestre y anegamientos en una amplia franja de su territorio, con Rincón de los Sauces como punto más crítico.
La circulación general empezó a restablecerse después de los bloqueos preventivos aplicados durante la noche del viernes, aunque el Servicio Meteorológico Nacional mantenía alertas amarillas y naranjas.
En Rincón de los Sauces, en la zona de Vaca Muerta, quedaron intransitables en forma simultánea las rutas provinciales 5 y 8, lo que dejó a la localidad sin acceso por tierra. El sector más comprometido se ubicó en la ruta 5, a la altura del arroyo Carranza, donde una crecida arrastró materiales y estructuras de la obra de un nuevo puente, destruyó desvíos y se llevó vehículos. Ese cuadro encendió la alarma en el hospital local por la baja de reservas de insumos en áreas como Oncología, Laboratorio y Enfermería.
Ante esa situación, se coordinaron puentes aéreos con aviones y helicópteros provinciales para enviar medicamentos y reactivos, además de realizar traslados urgentes, entre ellos el de un paciente con fractura de pelvis.
También se organizaron derivaciones y alojamientos preventivos en Neuquén capital para garantizar tratamientos de diálisis, en un esquema articulado entre el hospital público, la clínica del Sindicato de Petroleros y el gobierno provincial.
La secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo, Luciana Ortiz Luna, definió a Rincón de los Sauces como “el punto crítico, el punto rojo de nuestra provincia” y explicó que la saturación de los suelos hizo que el agua buscara cauces naturales. Además, sostuvo que una meteoróloga reportó una probabilidad de afectación “del 100%” en la provincia durante los próximos “4, 5, 6 meses” por El Niño.
El temporal también provocó daños en Añelo, donde cuatro familias fueron evacuadas y otras 32 recibieron asistencia; en Puente Picún y Bajada de los Molles, donde unas 20 familias quedaron aisladas; y en parajes como Sañico, donde hubo evacuados alojados en una escuela.
En Aluminé, varios vecinos debieron dejar sus viviendas por una fuga de gas, mientras continuaban relevamientos aéreos y la identificación de pobladores ribereños para eventuales evacuaciones preventivas.
