Varias infracciones por consumo y venta de alcohol

En la noche del viernes, diez particulares y un comerciante fueron encontrados infringiendo la ordenanza que regula la venta y consumo de alcohol. Las actas fueron labradas en el barrio Pueyrredón. Por otro lado, la policía trata de establecer la identidad del autor de un robo de quien se comprobó que el documento que portaba era de una persona fallecida.

En apenas unas horas, los efectivos de la Seccional Tercera confeccionaron varias multas por infracción a la ordenanza que restringe la venta y consumo de alcohol.
Por el momento el propietario del kiosco «Juancito», ubicado en el complejo habitacional de Supe -situado en la intersección de la avenida Kennedy y la calle Clarín-, es quien corre el mayor riesgo en lo que respecta a la pena que impone la norma sancionada el año pasado.
Es que en el interior de ese local se encontró -alrededor de las 20:30 del viernes- a siete menores a los que se les habían expedido 11 litros de cerveza.
A los chicos también se les confeccionó un acta de la que posteriormente deberán responder acompañados de sus padres.
El juez de Faltas que desde la semana próxima intervenga en el tema será también el responsable de establecer el tipo de sanción que se impondrá al comerciante.
En el mismo operativo, pero en la plazoleta Manuel Cardo, se confeccionaron otras dos actas a tres personas -una de ellas menor de edad- que estaban a punto de consumir la primera de las seis cajas de vino que tenían en su poder. Como el anterior, en este caso se dejó constancia que se había incurrido en la transgresión a una ordenanza municipal.
En todos los casos las bebidas alcohólicas decomisadas son posteriormente incineradas de acuerdo a lo que establecen las normas vigentes.

SIN IDENTIDAD
Por otra parte, hasta ayer las autoridades policiales trataban de establecer quién era la persona que habían detenido prácticamente en el mismo instante en que se llevaba materiales de la casa que Marcos Laffetti construía en la manzana 3 de la extensión del barrio Stella Maris.
Es que luego de chequear la identidad se comprobó que no era Claudio Sergio Vargas, de 25 años, quien había sido capturado el viernes por la tarde y que, de acuerdo al testimonio de los vecinos, había forzado el candado del portón de acceso al predio para luego llevarse cemento, palas, picos y otras herramientas de la construcción.
Es que de acuerdo a los registros oficiales Vargas es una persona que había fallecida. 
Por el momento lo único que se sabe es que trata de alguien  procedente de Buenos Aires. Es por eso que se averiguaría a quién corresponden las huellas dactilares del detenido buscando en el registro de reincidentes que existe a nivel nacional.
Más allá de esto esta persona quedó detenida en uno de los calabozos de la Seccional Tercera.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico