Vecinos de la mujer asesinada relataron que ya habían visto a su pareja pegándole

En la cuarta jornada del debate oral y público por el femicidio de Débora Martínez, ocurrido el 26 de enero de 2017 en el barrio Próspero Palazzo y en el que está siendo juzgado su conviviente Nelson Aguilante, declararon cuatro vecinos de la pareja y también el acusado, quien negó su participación en el crimen y se lo endilgó a una tercera persona que identificó con el nombre "Cristian". Un vecino dijo que el día del asesinato vio a Aguilante forzando a Débora del cuello en un baldío. Mientras, la esposa de ese testigo contó que una noche se levantó a tomar agua y vio que "él le estaba pegando y ella le decía 'no me pegues más porque me vas a matar'".

El juicio oral y público por el femicidio de Débora Martínez, que tiene como único imputado a su pareja Nelson Aguilante, culminó ayer en su etapa de incorporación de prueba documental y de testimoniales.

El tribunal compuesto por Mariel Suárez, Jorge Odorisio y presidido por Raquel Tassello, escuchó cuatro testimonios de vecinos de la pareja y también al propio acusado que negó su participación en el crimen y endilgó el mismo a una tercera persona llamada “Cristian”.

El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por María Laura Blanco, en tanto que la defensa de Aguilante fue ejercida por Esteban Mantecón, defensor público. Asimismo se encontraban en la sala familiares de la víctima acompañados por una profesional del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD).

Cuatro fueron los testimonios que se conocieron ayer. El primer testigo fue un vecino y amigo de la pareja que recordó que la relación de Martínez y Aguilante era normal, que nunca vio nada raro. Sí recordó que una vez Aguilante lo fue a ver “tomado” porque tenía problemas de pareja ya que Débora se había ido.

Otro de los testigos y vecino recordó que hacía dos años que convivían la víctima y el acusado en esa vivienda, que no se veían mucho, pero recuerda música fuerte y peleas nocturnas. Resaltó que el día del crimen vio cómo Aguilante en un baldío la abrazaba a Martínez como forzándola del cuello.

Otra testigo, y también vecina, mencionó que hacía dos años que ambos formaban pareja. “En la noche peleaban y tenían una relación agresiva”, aseguró. Contó que una noche se levantó a tomar agua y “él le estaba pegando, y ella le decía ‘no me pegues más porque me vas a matar’”. Recordó también la escena del baldío que comentó su marido.

EL CUERPO FUE MOVIDO

Otro de los que declaró en el juicio fue quien en su momento era jefe de la Policía Científica de Comodoro Rivadavia, Cristian Cayún, quien efectuó un relevamiento de la escena del crimen. El especialista aseguró: “el cuerpo de la víctima fue movido de su posición original” y que presentaba signos de “asfixia mecánica externa, posiblemente por estrangulación”.

Principalmente el área anatómica lesionada se encontraba en la zona del mentón, pecho y cuello. Según consideró Cayún, existe la posibilidad de un montaje de la escena, por la limpieza reciente del lugar y el movimiento del cadáver. Finalmente hizo referencia a que “la ausencia de lesión genital descarta un posible abuso”.

Luego se produjo la incorporación por lectura de la prueba documental y el imputado solicitó voluntariamente declarar, negando su participación en el crimen, atribuyéndole el mismo a una tercera persona llamada “Cristian”.

Mañana a las 8:30 se escucharán los alegatos finales de las partes.

EL FEMICIDIO

El femicidio, según investigó la Fiscalía, ocurrió entre las 21:30 del 26 de enero de 2017 y las 0:05 del 27, en circunstancias en que Débora Gisell Martínez se encontraba en su vivienda, en el barrio Palazzo, en la cual residía también el imputado Nelson Aguilante.

Aguilante, según la acusación, comenzó a agredir a Débora con golpes de puño y objetos contundentes, provocándole múltiples escoriaciones y equimosis, para finalmente producir con sus manos presión en el cuello, causando su muerte por asfixia mecánica por estrangulación.

El suceso fue encuadrado jurídicamente como “homicidio doblemente agravado por haber sido cometido contra una persona con la que se mantiene una relación de pareja; y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer, mediando violencia de género”.

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