"Verano": el álbum debut de Fiorenza que transforma vivencias en melodías

La cantautora presentó su primer disco, un viaje sonoro que mezcla emociones, poesía y experimentación musical. La artista comparte detalles sobre el proceso creativo, sus inspiraciones y la conexión con su público.

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Lanzar un primer álbum es un hito para cualquier artista, y en el caso de Fiorenza, "Verano" no es solo un conjunto de canciones, sino una parte fundamental de su historia. "El proceso creativo fue hermoso", afirma la cantautora en comunicación con El Patagónico, quien destaca no solo el esfuerzo detrás de cada tema, sino también la compañía de amigos y músicos que fueron parte del proyecto. "Ellos le dieron tanto amor como yo", expresa con gratitud.

Cada canción del disco tiene una raíz personal, aunque Fiorenza prefiere dejar espacio a la interpretación del público. "Barquito de papel" es una de sus composiciones más poéticas. "Es una metáfora de mis recuerdos y momentos importantes", revela, reconociendo que le conmueve profundamente.

En la producción del álbum, Fiorenza encontró en Gastón Miguel no solo a un productor talentoso, sino a un amigo incondicional. "Las sesiones de grabación fueron una de las mejores experiencias de mi vida", asegura. Miguel la ayudó a encontrar su voz y a pulir cada canción para que transmitiera la esencia que ella buscaba.

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Foto: Lucía Robledo.

"Verano" es un álbum difícil de encasillar en un solo género. "Es un disco experimental que se define más por sentimientos que por estilos", explica. A través de sus temas, se pueden transitar emociones tan diversas como la felicidad, la nostalgia, la euforia o la calma. "Lo importante es que el oyente sienta algo, que haga suyo el álbum".

A la hora de seleccionar los diez temas del disco, Fiorenza intentó seguir una línea narrativa, dejando algunas canciones fuera, aunque con la intención de retomarlas en el futuro. "Espíritus del Chenque", por ejemplo, casi queda descartada, pero gracias a la insistencia de su productor y una amiga, terminó convirtiéndose en una de las favoritas del público. Inspirada en una leyenda sobre el cerro Chenque, la canción refleja el arraigo de la artista a su ciudad natal.

El debut audiovisual de Fiorenza con "Verano 23" también marcó un antes y un después en su carrera. "Fue mi primera producción visual seria y me encantó el resultado", confiesa. Asegura que sus primeros videoclips le sirvieron como práctica para proyectos más ambiciosos en el futuro.

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Foto: Lucía Robledo.

El proceso de composición de Fiorenza tiene una fuerte conexión con la poesía. Desde hace más de dos años, escribe un poemario que le sirve de base para sus canciones. "Muchas letras nacieron de ahí", cuenta, destacando que "Barquito de papel" incluso incluye un fragmento de una poesía escrita en un viaje en colectivo.

La recepción del público ha sido sumamente positiva, con mensajes cargados de emoción. Uno en particular la conmovió profundamente: "Una chica me escribió para decirme que 'Barquito de papel' la ayudó a sentir más cerca de un familiar fallecido".

Ahora, Fiorenza se prepara para una nueva etapa en Buenos Aires, donde estudiará en la Universidad Nacional de las Artes. "La música me acompañará toda la vida. Desde donde esté, quiero seguir regalándole canciones al mundo", afirma con convicción.

Cuando se le pide elegir una frase que represente el espíritu del álbum, no duda en mencionar una de "Relojes en la ciudad": "Y me desbordan las palabras que en su momento encerré en lo más profundo de mi alma". Porque, en definitiva, "Verano" es eso: sentimientos hechos melodía.

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Foto: Milagros Aramayo