Vidal convocó a intendentes radicales a trabajar "sin internismos" por Buenos Aires
La gobernadora electa de Buenos Aires, María Eugenia Vidal (Cambiemos), mantuvo ayer su primer encuentro con los más de 40 intendentes radicales elegidos el 25 de octubre pasado a quienes pidió trabajar "sin internismos" para la provincia a partir del 10 de diciembre y convocó a militar con "compromiso" para el triunfo del candidato presidencial del espacio, Mauricio Macri, en el balotaje del 22 de este mes.
Acompañada por su vice Daniel Salvador y el titular del radicalismo, Ernesto Sanz, Vidal ingresó a la histórica sede del Comité Nacional de la calle Alsina, donde los nuevos y reelectos jefes comunales los aguardaron durante casi una hora.
"Gobernar en equipo" fue la frase más pronunciada por Vidal durante el encuentro que tuvo para los radicales el doble propósito de hacer una demostración de fuerza hacia el interior de Cambiemos y apaciguar cierta desconfianza que aún anida en sectores de la UCR respecto a cómo será la distribución de cargos, tanto en el gobierno provincial como en una hipotética administración nacional en manos de Mauricio Macri.
Por ello, la actual vicejefa de gobierno porteño se encargó de endulzar los oídos de los intendentes radicales nuevos y reelectos y destacó el "enorme valor" que tendrá para su futura gestión la "experiencia y la construcción de la UCR" en territorio bonaerense. En ese sentido, juzgó "clave" la llegada de Macri a la Casa Rosada porque "la Argentina no saldrá adelante sin la provincia de Buenos Aires de pie, pero la provincia tampoco saldrá adelante sin una Argentina de pie".
Tras el acto y por lo bajo algunos operadores radicales dejaron trascender su descontento por la hasta hora nula presencia de correligionarios en el futuro gabinete de Vidal y achacaron a Sanz (quien fue señalado por Macri como su eventual ministro de Justicia) haberle "entregado todo al PRO" y de "correr" a Ricardo Alfonsín (titular del partido en la provincia) de la mesa de negociaciones.