Fue la única imagen que le mostraron al colegiado en el monitor de una pelea en la que los jugadores del Valencia fueron por él, con el arquero georgiano Mamardashvili a la cabeza, y en la que llegaron a agredir al delantero brasileño, que acabó siendo el único expulsado.
El jugador del Valencia Musah cogió el balón cuando el conjunto blanco debía sacar un córner, ya perdiendo 1 a 0 y en los últimos minutos. Entonces, Rüdiger y Vinicius fueron a buscarlo y el valencianista se tiró al suelo. Mamardashvili salió corriendo tras el brasileño, siendo seguido por varios de sus compañeros.
La trifulca acabó con amarillas para el arquero y para Vinicius, pero después de consultarlo con el VAR, el árbitro terminó expulsando sólo al brasileño, pese a que no fue el único agresor.
Al marcharse al túnel de vestuarios, visiblemente fuera de control, Vinicius comenzó a hacer gestos de “a Segunda”, a la afición valencianista, lo que provocó la reacción de todo el banquillo che.
Jaume Domenech y Marchena –segundo entrenador del Valencia– saltaron a por el brasileño, al que protegieron sus compañeros para que se fuese al vestuario.
