La diputada relató que volvió a sentir un fuerte dolor en la cadera mientras se preparaba para cumplir una promesa personal. Aseguró que desde una intervención estética aprendió a convivir con ciertas limitaciones físicas.
Virginia Gallardo compartió un momento de mucha emoción al contar que no pudo participar de la Peregrinación Juvenil del Nordeste Argentino, una actividad que esperaba realizar desde el año pasado y para la cual venía preparándose con anticipación.
La legisladora explicó que decidió probar cómo respondía su cuerpo antes de afrontar el recorrido y que, durante una caminata por la costanera, comenzó a sentir nuevamente un dolor intenso en la cadera. Esa molestia terminó obligándola a postergar la experiencia.
“Estoy un poco triste porque desde el año pasado me había prometido hacer la peregrinación”, expresó en un video publicado en sus redes sociales. Allí también explicó que, pese a intentar mantenerse activa, hay esfuerzos que todavía le resultan difíciles.
Gallardo relacionó esas limitaciones con las consecuencias que, según su propio relato, experimenta desde una intervención realizada años atrás por Aníbal Lotocki. “Desde que pasé por mi intervención mi cuerpo, mi tiempo y mis condiciones cambiaron”, sostuvo.
La diputada señaló que aprendió a reconocer cuáles son las actividades que puede realizar y cuáles debe afrontar con mayor cuidado. “Siempre traté de estar bien, y lo estoy, pero sé mis limitaciones y caminar mucho es una de ellas”, contó.
La imposibilidad de participar de la peregrinación le generó especial tristeza al ver las imágenes de quienes sí pudieron completar el recorrido. Gallardo aseguró que seguirá preparándose y que espera poder concretar esa promesa en otra oportunidad.
“Algún día podré. Voy a seguir intentándolo”, expresó, dejando en claro que la postergación no significa abandonar el objetivo.
