Vuelven a habilitar los calabozos de la Comisaría Sexta e instalan cámaras
La Seccional Sexta ya cuenta con cámaras de seguridad para monitorear la entrada de los detenidos, en el previo paso de la requisa antes de quedar alojados en los calabozos, que ya se habilitaron nuevamente luego de que culminaran los peritajes y la investigación por las muertes de Gabriel Mirol y Matías Mulheman. Ahora permanecen detenidas en ese lugar mujeres trasladadas desde la alcaidía policial.
La Seccional Sexta de Policía ya cuenta con cámaras que monitorean la entrada y salida de los pasillos de ingreso a los calabozos de detenidos y también la cuadra de los policías.
Las cámaras que se instalaron están ubicadas en el sector de descanso de los efectivos policiales y por donde ingresan los detenidos. En ese lugar y en el pasillo, según las autoridades, se suelen hacer las requisas a los detenidos. Y las cámaras que se monitorean desde el despacho del jefe de comisaría, Pablo Naya, y su segundo, Carlos Briceño, tienen como objetivo transparentar este tipo de procedimientos.
Las cámaras fueron donadas por la empresa de seguridad “Blindados” en el marco de un acuerdo de responsabilidad social empresaria, y servirán también como un instrumento para sumar en las investigaciones que la Justicia requiera en denuncias de abuso policial en las requisas. De todas maneras, se controla así la única vía de escape trasera con la que cuenta la comisaría.
El comisario Pablo Naya ya había iniciado la propuesta en la comisaría Quinta el año pasado cuando también colocó cámaras para monitorear la sala de requisas con el fin de transparentar los procedimientos policiales, luego de varias denuncias contra efectivos policiales de esa comisaría.
La Comisaría Sexta, además de estar monitoreada, ahora cuenta con sus calabozos habilitados. Las celdas de la comisaría permanecieron clausuradas por las autoridades judiciales luego de que el 10 de mayo del año pasado, Angel “Gabito” Mirol (20) -imputado por el robo armado a la ferretería “Vittoria”- y Matías Mulheman (29), el apodado “descuartizador del Moure”, fallecieron a raíz de un incendio que se produjo en un calabozo que compartían.
Ambos sufrieron las consecuencias del fuego y el humo al quedar atrapados en un incendio de colchones y frazadas.
El Ministerio Público Fiscal, la Defensa Pública y peritos de Gendarmería Nacional iniciaron investigaciones para determinar las causas del siniestro y si hubo responsabilidad de los policías en el fallido rescate de los detenidos.
Tras culminar con las investigaciones preliminares y los peritajes, y ante la falta de lugares de detención que padecen las comisarías de Comodoro Rivadavia, se dispuso la habilitación de las celdas que ahora ocupan cuatro mujeres que cumplían prisión en el pabellón de la alcaidía policial, que está siendo reparado.