Vuelven las escuelas-fábrica

Recuperar las antiguas escuelas de artes y oficios que funcionaron en Comodoro Rivadavia años atrás es el objetivo que emprendió el Ministerio de Educación de Chubut, la Secretaría Provincial de Trabajo y el municipio para capacitar a jóvenes y adultos y propiciar la inserción al trabajo formal. Volver la vista atrás y observar el propio camino recorrido parece ser la clave al momento de pensar estrategias que apunten a incrementar la mano de obra calificada disponible y recuperar los “viejos oficios”.

Las escuelas de formación técnica y, más tarde, la creación de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, permitió que la actividad se profesionalizara preparando especialistas en las diversas ramas de la industria. Actualmente la industria hidrocarburífera vuelve a sufrir la falta de mano de obra especializada adaptada las exigencias de un mercado laboral cada vez más exigente y competitivo.
Hay quienes sostienen que esta carencia se debe al desaliento que tuvieron las escuelas técnicas sobre todo en la década del ‘90 y hay quienes afirman que responde a una situación más compleja que tiene que ver con, por un lado, la idea de que la industria petrolera es finita en el tiempo y, por otro, los costos y dedicación que  exigen las carreras universitarias relacionadas con la industria.
Lo cierto es que la escasez de técnicos es un hecho que preocupa tanto al sector académico como al productivo y por ello Ministerio de Educación avanza en la implementación del programa “Escuelas Fábrica en la Industria del Petróleo”.
Los encuentros, de los que participaron representantes de las operadoras, la Cámara de Empresas de Servicios Petroleros del Golfo San Jorge y el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Chubut, tienen como fin evaluar las necesidades de las empresas petroleras a fin de poner en marcha un plan para capacitar a los trabajadores del sector.
El proyecto presentado por el Ministerio contempla “impulsar el programa de capacitación y recalificación de competencias profesionales denominado recuperación de escuelas fábricas en función de la recuperación de la cultura del trabajo, la recalificación y el fomento de inserción laboral genuina destinado a ciudadanos chubutenses de ambos sexos mayores de 18 años de edad que se desarrollará mediante la red de centros de formación profesional dependiente de la coordinación de profesional dependiente del Ministerio de Educación de Chubut en forma conjunta con la Secretaria de Trabajo”.

MIRAR LA HISTORIA
Hasta la década del ‘40 en Argentina no existía una enseñanza ligada directamente a lo productivo en el nivel medio. En el marco del proyecto de industrialización que el peronismo planteaba, la formación de obreros y técnicos capacitados con una conciencia nacional era estratégica.
Así, entre 1945 y 1947 se crearon, entre otras modalidades, las escuelas-fábrica. En 1948 se agregaron las escuelas del ciclo técnico o superior y en 1952 se puso en marcha la Universidad Obrera Nacional. De esta manera, ingresaron al sistema educativo sectores populares hasta ese momento excluidos de la educación.
Las escuelas fábrica eran un sistema de educación mixto, que combinaba estudio y producción. Se llevaba a cabo íntegramente en las escuelas que estaban acondicionadas con los elementos necesarios para realizar el trabajo de taller y con espacios para los estudios más teóricos. Dependían, en un principio, del Ministerio de Trabajo, luego se integraron en Educación, como un circuito paralelo al de la enseñanza técnica tradicional.
En Comodoro Rivadavia, en 1938 comenzaron a funcionar en el colegio salesiano Deán Funes talleres y cursos de arte y oficios de cinco años de duración con especialidades en ajuste, forjado, fraguado, tornería, fresado, electricidad, radio, soldadura eléctrica y autógena, fundición, carpintería de modelista y automotores.
Dos años más tarde se puso en funcionamiento la Escuela Industrial de Km 8 y el interés aumentó hasta que la empresa Ferrocarrilera de Petróleo organizó la Escuela Fábrica de la que egresaron técnicos que inmediatamente la empresa incorporó.
Detectar las necesidades actuales de las empresas de la zona que demandan mano de obra calificada y recuperar la cultura del trabajo es el objetivo de la iniciativa planteada desde el Ministerio de Educación.
Al momento, se está avanzando en el detalle del programa, el convenio marco y la definición de los perfiles y rubros en los que se requiere calificación y formación laboral.

La Cámara de Servicios apoya la iniciativa
Soldadores, electricistas, trazadores y personal para revestimiento técnico son las especialidades que no sobran en la industria y que la Cámara de Empresas Petroleras de la Cuenca del Golfo San Jorge reconoce como prioritarias. “Se perdieron los viejos oficios”, dicen sus integrantes con un tono de nostalgia al recordar los perfiles que egresaban de las antiguas escuelas–fábrica.
“La idea es brillante”, opina Matías Twardoski, presidente de la entidad. “Tenemos que pensar que le daremos ocupación genuina a nuestros chicos que no han podido calificar para un trabajo, con lo cual bajaría el índice de desocupación del habitante local y frenaríamos un poco la inmigración que, en cierta forma, crea muchos problemas en Comodoro. No hay viviendas, la salud está colapsada, el costo de vida en Comodoro es alto y se produce un problema de resentimiento en la sociedad entre los locales que no pueden conseguir trabajo y la mano de obra que llega desde distintos puntos del país. De esta manera mantendríamos el equilibrio social y beneficiaríamos a los habitantes de la provincia”, opinó.
Sin embargo, la Cámara planteó la necesidad de aclarar bajo qué marco jurídico y legal estarán los pasantes, ya que legalmente las empresas deberían hacerse cargo de la ART y el seguro de vida.
Todas las empresas que integran la entidad están de acuerdo en ofrecer sus instalaciones y recursos para capacitar a los estudiantes, aunque reconocen que hay algunas firmas socias que pondrán a disposición las instalaciones con la intención de colaborar aunque no están en condiciones de absorber a los pasantes como personal de la empresa una vez finalizada la práctica.
En coincidencia, Monica Garcés, secretaria de la Cámara Empresaria, opinó que “la idea es muy buena porque a mediano plazo habrá un desarrollo petrolero importante”.
Por su parte Twardoski opinó que “hay que tener en cuenta el precio del petróleo y la necesidad de aumentar la producción en argentina que está declinando. Sin duda se requieren nuevas inversiones para mantener la producción y el autoabastecimiento que generen nuevas reservas. Y para ello se necesita mano de obra”.

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