Wagner negoció con el fiscal Stornelli acogerse a la figura del arrepentido
El extitular de la Cámara de la Construcción podría aportar datos clave sobre el circuito de las coimas que figuran en el cuaderno del chofer Oscar Centeno.

El extitular de la Cámara de la Construcción, Carlos Wagner, estuvo durante más de cuatro horas en el quinto piso de Comodoro Py reunido ayer con el fiscal Stornelli, quien finalmente aceptó su pedido de convertirse en el nuevo imputado colaborador. Apuntado como partícipe necesario de la asociación ilícita que movió, según la Justicia, cerca de 200 millones de dólares en sobornos durante diez años.

El dueño de la constructora ESUCO comenzó a negociar el jueves con las autoridades judiciales para sumarse a la lista de los “arrepentidos” en este expediente, informa el diario Clarín.

El empresariado de la construcción y del sector energético aún sigue conmocionado por la causa que investiga un entramado de coimas millonarias que los tiene como principales aportantes de los fondos ilegales, según la Justicia.

En una semana 23 empresas quedaron investigadas en el expediente por asociación ilícita y la Administración Federal de Ingresos Públicos, según fuentes judiciales, inició una investigación por presunta evasión fiscal y lavado de activos.

Se trata de las principales compañías que recibieron contratos con el gobierno kirchnerista y algunas con la actual gestión. En este contexto, al formular las acusaciones el fiscal Carlos Stornelli sostuvo que los recaudadores de la asociación ilícita, contaron con la participación de empresarios que pagaron 35.645.000 dólares “en un sinnúmero de oportunidades entre 2008 y 2015”. Es por ello que para la Justicia esto permite “acreditar la permanencia en el tiempo de la organización ilícita”.

Una semana después de quedar detenido, el dueño de Esuco SA y hombre clave como ex presidente de la Cámara de la Construcción, pidió sumarse a la lista de los empresarios “arrepentidos”. Stornelli terminó aceptando la solicitud.

Así, si el juez Bonadio homologa ese acuerdo, Wagner será el sexto ejecutivo investigado por asociación ilícita que se acoge al régimen del imputado colaborador. Este viernes llegó a los Tribunales de Comodoro Py trasladado desde el Penal de Ezeiza donde se encuentra desde hace algunos días junto a otros empresarios detenidos en este expediente de las coimas.

La declaración del dueño de Esuco se integrará al expediente que se inició con los cuadernos de Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta, quien registró los movimientos de “fondos ilegales”, que para la Justicia podrían ascender a 200 millones de dólares. Allí, Wagner está imputado como partícipe necesario de la asociación ilícita.

En este contexto, ya son cinco los empresarios que se convirtieron en “arrepentidos”: Ángelo Calcaterra (exdueño de Iecsa), Javier Sánchez Caballero (ex CEO de Iecsa), Armando Loson (Albanesi), Juan Carlos De Goycochea (ex Isolux) y Héctor Zabaleta (exdirector de Techint).

Wagner, detenido desde el miércoles pasado, busca sumarse a la lista en la que hubo una declaración similar: fueron presionados por Roberto Baratta para realizar aportes a las campañas del FpV de 2013 y 2015.

En esta instancia donde el expediente ya cuenta con varios “arrepentidos”, la exigencia por parte de la fiscalía y del juez Claudio Bonadio, responsable de homologar los acuerdos de colaboración, es aún mayor. Deben aportar “información relevante y de mayor envergadura para la causa”, explicaron fuentes judiciales.

En el expediente que ya suma 16 detenidos, como suma global, se le adjudican al ex titular de la Cámara de la Construcción pagos por al ededor de 1,5 millones de dólares.

La imputación contra el empresario y dueño de Esuco remarca que “hizo pagos por su firma que se concretaron en San José 151, donde tenía sede dicha empresa, el 2 de junio de 2010, lugar en el cual (Roberto) Baratta y (Nelson) Lazarte retiraron 500.000 dólares”.

Además, en los manuscritos se consignó que hubo cuatro fechas más de entregas de fondos y en el último hecho que le imputan -indicaron- se remarcó que “Wagner fue a bordo de un automóvil Honda dominio ELL 129 y le entregó a Baratta un millón de dólares”.

Centeno también menciona que su jefe (Baratta) solía ir a comer al restaurante Croque Madame, en Libertador 1902, donde en algunas ocasiones se reunió con Santiago De Vido, el hijo del ministro de Planificación. Allí vuelven a aparecer los nombres de Carlos Mundin y Carlos Wagner, el ex presidente de la Cámara Argentina de la Construcción. Hablaban de “proyectos encaminados” con el visto bueno de Néstor. Según Centeno, entregó más de 3 millones de dólares a la mano derecha de Julio De Vido. Primero fue un bolso con US$ 800.000, otro con US$ 1,5 millones y distribuyeron las “comisiones” para Baratta.