Unos días después que explotara el escándalo tras anunciar que se separó de Mauro Icardi, quien estaba intercambiando comprometedores mensajes con la China Suárez, Wanda Nara le pidió el divorcio a su ex pareja y su subió a un avión.
Instalada en París por el equipo de fútbol de su marido, Wanda armó las valijas y decidió viajar a Milán para distanciarse.
Muy amablemente, Maxi López se encargó de cuidar a sus tres hijos, Constantino, Benedicto y Valentino, y hasta le ofreció hacerse cargo de sus otras dos hijas, Francesca e Isabella.
Al llegar a Italia, el deportista la siguió y se reencontraron, momento en el que Icardi ignoró la polémica y le deseó un gran Día de la Madre a Wanda. Indignada por el comportamiento de su ex, Nara armó las valijas nuevamente y compartió en sus historias de Instagram que emprendió un nuevo viaje.
En el programa "Los Ángeles de la Mañana" informaron que "es inminente la llegada de Wanda a la Argentina" y que se instalaría en "la casa del Barrio Santa Bárbara", lugar que compartía con Maxi López cuando estaban casados.
