Reuters ha tenido acceso a un documento interno que explica las pruebas que la empresa está realizando ya para rentabilizar el uso de la aplicación. Según la agencia, la firma enfocaría la monetización de WhatsApp facturando a las empresas el acceso a las cuentas de sus usuarios.
Es decir, que un anunciante podría, en teoría, enviar su publicidad directamente a los móviles de determinados usuarios, muy segmentados por perfiles, algo que sabe hacer bien Facebook. Sin embargo, no parece que nos enfrentemos al escenario de ver nuestras cuentas bombardeadas a anuncios: WhatsApp estudia un tipo de publicidad que evite el spam masivo con el consiguiente riesgo de la fuga de clientes a plataformas de mensajería rivales.
De hecho, según apunta la fuente, una de las posibilidades que barajaría WhatsApp es ofrecer servicios de valor añadido al usuario facturando a la empresa que los proporciona.
Por ejemplo- según recuperó El País- la firma Cowlar Inc, que desarrolla collares conectados para el ganado, estaría probando un sistema que enviara alertas a los propietarios del mismo mediante WhatsApp si detecta un comportamiento extraño en los movimientos de las reses que pudiera afectar a la producción de leche. En este caso, se trataría de bots al servicio del usuario, pero no de publicidad abierta.
