Y un día los All Blacks perdieron

Inglaterra venció 19-7 a Nueva Zelanda, ganadora de los últimos dos campeonatos, en una notable actuación. Su rival en el juego decisivo saldrá del ganador del partido que jugarán mañana Gales y Sudáfrica.

Inglaterra llegó a la final del Mundial de Rugby. Con una gran actuación, le ganó 19-7 a Nueva Zelanda, ganadora de las últimas dos ediciones y favorita para retener el título, en un partido disputado en Yokohama.

El equipo inglés mostró superioridad ante los poderosos All Blacks desde el propio inicio del partido: consiguió el primer try a los dos minutos de juego de la mano del centro Manu Tuilagi, a lo que sumó la conversión del capitán Owen Farrell. El apertura George Ford sumó un penal justo antes del descanso.

En el segundo tiempo, Ford se convirtió en la vía anotadora inglesa: marcó tres penales para ampliar la ventaja. Con buen dominio de la zona media de la cancha, el conjunto inglés sólo cometió un error, que permitió al tercera línea neozelandés Ardie Savea achicar la diferencia mediante un try.

"Inglaterra hizo un enorme partido y lo ganó en forma merecida. No se les debe dejar nada porque toman todo (lo que se les da). Y, de hecho, en eso consiste el rugby", admitió Steve Hansen, entrenador de los All Blacks.

De esta forma, Inglaterra se convirtió en el primer finalista del certamen. Su rival saldrá del partido que jugarán mañana, desde las 6 de la Argentina, la sorprendente Gales y Sudáfrica.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico