El interbloque Cambiemos, luego de los disturbios que dejaron casi 100 heridos y los cacerolazos que se hicieron escuchar durante la madrugada en todo el país, ayer a las 7 de la mañana logró sancionar el proyecto de reforma previsional en la Cámara de Diputados. Fue con el respaldo de la totalidad de los integrantes de la coalición oficialista que reúne más de un centenar de miembros y de legisladores que responden a gobernadores peronistas, que habían acordado el paquete de leyes con el Gobierno nacional.
Así, desde marzo las jubilaciones, pensiones y Asignación Universal por Hijo se actualizarán en forma trimestral en base a un sistema combinado entre la variación de la inflación (en un 70 por ciento) y del aumento salarial promedio (un 30 por ciento), y el desfasaje inicial entre un sistema y otro se compensará con una suma fija por única vez para los haberes menores a 10.000 pesos.
La polémica iniciativa, que modifica el sistema de actualización de los haberes de la clase pasiva, se aprobó luego de 17 horas de debate con el apoyo de 107 diputados de Cambiemos -ya que el presidente del cuerpo, Emilio Monzó, no votó- y una veintena de legisladores que responden a mandatarios de partidos provinciales y del Partido Justicialista, en base al acuerdo alcanzado entre el presidente Mauricio Macri y los jefes distritales (sumaron 127).
El clima de violencia en las inmediaciones del Congreso y los cacerolazos influyeron a lo largo de toda la sesión, situación que motivó reiterados pedidos de la oposición, sobre todo del Frente para la Victoria-PJ y del Frente Renovador, para que el debate se aplazara para otro día, tal como había sucedido el pasado jueves, en otra jornada violenta.
Los legisladores opositores que acompañaron el proyecto de reforma previsional fueron los representantes de Córdoba Juan Brugge, Alejandra Vigo, Martín Llaryora y Pablo Cassineiro; los entrerrianos Mayda Cresto y Juanjo Bahillo; los misioneros Verónica Derna, Ricardo Wellabach, Jorge Franco, Flavia Morales y Daniel Di Stefano; los catamarqueños Silvana Ginocchio y Gustavo Saadi; y los salteños peronistas Pablo Kosiner y Andrés Zottos.
También acompañaron al oficialismo los tucumanos Pablo Yedlin y Gladys Medina; el chaqueño Juan Mosqueda; la santiagueña Graciela Navarro y la neuquina Alma Sapag. En tanto, se abstuvieron la diputada peronista por Chaco Elda Pertile y la diputada del Frente Cívico de Santiago del Estero Mirta Pastoriza.
Los legisladores que responden a Gerardo Zamora votaron en forma dividida: mientras Navarro lo hizo a favor, Pastoriza se abstuvo, y se expresaron en contra la esposa del mandatario santiagueño, Claudia Abdala, Hugo Infante y Estela Neder Ada Abdala de Matarazzo. También fueron negativos los votos de los sanjuaninos que se referencian en el gobernador Sergio Uñac: Walter Allende, Graciela Calleses y María Peñaloza.
117 EN CONTRA Y 9 AUSENTES
En el recinto legislativo formaron parte de los 117 votos negativos el justicialista Diego Bossio, el exintendente de Bolívar Eduardo Bucca, el peronista Néstor David, los pampeanos Ariel Rauschenberger, Sergio Ziliotto y Melina Delú, los riojanos Danilo Flores y Luis Beder Herrera, los jujeños Carolina Moisés y José Martiarena, el correntino Oscar Macías y los mendocinos Omar Félix y Pedro Miranda.
También votaron en contra la radical porteña Carla Carrizo, de Evolución Radical, así como el exembajador de Estados Unidos, Martín Lousteau, y sus aliados José Ramón, y Teresa Villavicencio. Además de la mayoría del bloque del Frente para la Victoria -con excepción de tres ausentes-, el Movimiento Evita, los tres diputados de la izquierda y de Compromiso Federal.
Hubo nueve ausentes en la votación: el excandidato a presidente Daniel Scioli, los también kirchneristas Luis Basterra y Laura Alonso -ambos tienen familiares con problemas de salud-, los massistas Marina Morales y Alejandro Snopek, los chubutenses Rosa Muñoz y Jorge Taboada, los justicialistas Alberto Roberti y el tucumano José Orellana.
