Ya no es obligatorio el uso de barbijos en espacios cerrados
El Gobierno de Santa Cruz confirmó este viernes. a través de la Secretaría de Información Pública que el uso de barbijos, tapabocas y otras protecciones faciales preventivas contra el coronavirus, ya no son elementos obligatorios sino "recomendables" en espacios cerrados como ser oficinas públicas, instituciones privadas, comercios, escuelas e incluso en el transporte público de pasajeros.

En prácticamente todas las provincias y en Ciudad Autónoma de Buenos Aires la no obligación de utilizar ese elemento de protección sanitaria comenzó a tener vigencia y de manera escalonada durante el primer trimestre del año, pero en Santa Cruz solo se había liberado tal obligatoriedad para circular en la vía pública y otros espacios abiertos por disposición del Ministerio de Salud de la Provincia.

Además, los Comité Operativos de Emergencia (COE) de cada localidad, organismos creados por la emergencia pandémica -que en su mayoría hoy están inactivos-, hicieron cumplir la disposición de usar esas protecciones en sitios cerrados

En la práctica, gran parte del sector comercial y en oficinas públicas se acataba, pero era y es inexistente en locales bailables y sitios deportivos cerrados e incluso ni siquiera se respetaba en eventos masivos como, a modo de ejemplo, los que venía organizado el propio municipio de Caleta Olivia, entre ellos un patio cervecero con masiva afluencia de público.

Las discusiones en ámbitos cerrados se fueron incrementando a medida que iba mejorando la situación epidemiológica, la cual indica hoy lo casos positivos activos de COVID-19 oscilan en un centenar en toda la provincia e incluso en algunas ciudades son inexistentes.

Esto motivó que algunos municipios, el caso de Río Gallegos y El Calafate decidieran dejar de esperar que el Ministerio de Salud se expida al respecto y por cuenta propia decidieron dejar sin efecto el uso obligatorio de protecciones faciales en espacios cerrados.

En el caso de la villa turística, fue el Concejo Deliberante el que avaló el jueves de esta misma semana levantar la restricción mediante una

RESOLUCIÓN

Entre otros fundamentos la misma señala que “en virtud de la situación epidemiológica actual, se adopta tal medida, dado que la ciudad de El Calafate no tiene casos activos de COVID-19 y la tendencia se consolida en el tiempo, como así también que ha entrado en desuso la práctica del barbijo”.

Ciertamente, el Gobierno provincial procuró buscar una salida elegante al dilema y a pesar de que por muchos meses mantuvo vigente la obligatoriedad en espacios cerrados, ahora recordó sutilmente que la provincia “se encuentra adherida a la Resolución N° 705 del Ministerio de Salud de la Nación de fecha 31 de marzo de 2022 y vigente actualmente”.

Resulta que esa normativa, que hace cinco meses está en vigencia, alude precisamente a que el uso de barbijos, tapabocas y otras protecciones faciales no son obligatorias sino “recomendables” en sitios cerrados.