"Ya no le voy a pelear a los grandotes", aclaró Santana
Se mostró eufórico como todo su entorno por un nuevo triunfo, esta vez en Comodoro Rivadavia, ante el bonaerense Carlos Silva. Sonriente, no ocultó su satisfacción por el trabajo que está realizando, y anunció que ahora irá por rivales de su estatura.
Hace poco más de 10 días, el boxeador comodorense Carlos Santana (h) consiguió en calidad de local, en el gimnasio municipal 1, su segundo triunfo como boxeador profesional, y fue ante el bonaerense Carlos Silva.
Tras la pelea, el joven accedió a una breve entrevista con Prensa Comodoro, donde dio sus primeras declaraciones tras el abrazo y las felicitaciones de su entorno más íntimo.
Si bien la pelea fue equilibrada y tuvo que trabajar, hubo un momento de confusión muy breve y en su rostro se vio toda la sorpresa, cuando el anunciador del combate, pese a las tarjetas favorables a Santana, se equivocó de apellido.
"Me asusté mucho. Dije '¡No! ¿Qué hicieron?'. Porque me pasó muchas veces, tener la pelea ganada y que me digan el nombre de otro. Cuando dijeron Santana se me llenó el corazón de alegría", comenzó diciendo Carlitos Santana.
"Tenía la mano muy dura, el primer round yo sé que lo perdí bien, no lejos, pero lo perdí ahí nomás. Era esquivar, abrir mi mente, no frustrarme y soltarme. La verdad que salió muy pareja la pelea, pero sé que las manos que le metí le dolieron. En el tercero me puse contento porque le metí un cross con todo, le llegó fuerte a la cara y le rompí la ceja", señaló.
"Pero es muy 'largo' (el rival), yo bajé de categoría para que me toque uno más petiso, de mi estatura por lo menos, y me vino uno igual. Dios sabrá por qué te pone estos desafíos, por lo menos se pudo dar, el trabajo se notó. Porque si fuera otro boxeador, se frustra y no quiere seguir peleando", agregó haciendo referencia a la gran altura de Carlos Silva, similar a la de su anterior rival, Lucas Galarza (1,83m), también de Buenos Aires.
"El tenía más experiencia, pero no me importó, él es un poco más alto, pero tenemos todos lo mismo. Esta pelea me gustó más porque era más boxeador. La bronca que me da es que son altos y te van con la cabeza. Me aturdió mucho con varios golpes. Por suerte tengo buenos consejeros y me pude calmar", reconoció.
"Y el entrenamiento que tuve me permitió recuperarme rápido en el minuto de descanso, porque era para trabajarlo, tenía que hacer el doble de pasos y tirar el doble de piñas para poder conectar", sostuvo el boxeador promesa del deporte comodorense.
Y cerró refiriéndose a la regularidad en los rounds, en un combate en que se lo notó físicamente íntegro, sin muestras de cansancio: "Eso lo ve la gente, agradezco que se vea afuera también, lo siento yo, me siento bien. No sé cómo salió la pelea porque uno desde arriba ve las cosas de otra manera, pero me dijeron que se vio linda la pelea, así que muy contento por eso. Ojalá que me toquen rivales más chicos, ya no le voy a pelear a los grandotes, me tocó un zurdo y un derecho, ya fue mucho" (risas).
