Ya se pueden visitar los túneles de hielo de Esquel
El fenómeno natural que atrae a miles de turistas se formó el 16 de enero y se podrá visitar durante 20 días. Unico en Argentina, en la provincia del Chubut, esta aventura con mucho color combina 4x4 y trekking.

Todos los años Esquel espera se formen los tubos de más de 100 metros de longitud, a tan solo 50 kilómetros de la ciudad, desde donde parten las excursiones organizadas para que turistas puedan vivir la experiencia de caminar en el interior del hielo.

La confirmación de que los túneles se habían formado llegó, un mágico y asombroso regalo que la naturaleza brinda, y que solo puede contemplarse una vez al año (verano) y durante un corto tiempo hasta que el calor del verano los derrita (20 días aproximadamente).

Estos túneles de hielo son de origen natural, que por las condiciones climáticas y geográficas de la región permiten acumular nieve durante el año. La misma, por estar al reparo del sol, produce un descongelamiento inverso de adentro hacia fuera, formando conductos de hielo situados a una altura de 1900 metros sobre el nivel del mar.

La excursión solo está permitida realizarla mediante la contratación de agencias de turismo locales. Desde Esquel hay que trasladarse alrededor de 50 kilómetros hasta llegar al camino que asciende al cerro La Torta, 1 hora de trekking bordeando el Arroyo Irigoyen, hasta llegar a la cascada en la base del cerro dónde se encuentra la puerta a los corredores de hielo. La excursión dura seis horas.

La entrada al conducto aparece como una grieta entre la piedra y la pared de hielo, pero al entrar el turista se encuentra con un virtual cielorraso blanco y cóncavo, iluminado como un plafón escamado de numerosas luces fluorescentes por el efecto prisma mencionado.

En esta época de calor, cuando el trekking en subida hace aumentar la temperatura corporal, ingresar al túnel es un fresco bálsamo para los turistas, quienes también disfrutan de un constante goteo desde el techo, cuyo sonido se combina con el bramar de la cascada y el correr del arroyo entre las piedras.

Además de la visita al túnel y el bosque de lengas, la excursión permite realizar avistaje de aves, entre ellas cóndores, y hacer senderismo por el Parque Nacional.