Yavi es un lugar histórico y uno de los límites argentinos
El histórico pueblo de Yavi, en Jujuy, se encuentra a 16 kilómetros al este de La Quiaca. Sus casas son de adobe, con típicos techos de cañas, barro y paja, un adecuado abrigo para las heladas noches puneñas. Sus orígenes se remontan a 1667, cuando la corona española otorgó por merced al primer marqués de Tojo los terrenos de la comarca, por lo que guarda consigo una particular historia y arquitectura.
Unos de sus atractivos más conocidos es su capilla. De gran belleza arquitectónica y de sencillas y armoniosas líneas, fue terminada en 1690 por la familia del marqués de Campero y la marquesa de Ovando.
El púlpito, los altares y los retablos son realzados por una cubierta de láminas de oro. Además, a pocos metros de la Iglesia se encuentra, lo que fue la casa del marqués de Yavi en el Siglo XVIII, la cual actualmente funciona como biblioteca y museo exponiendo elementos y réplicas que pertenecieron a los habitantes del lugar.
Este templo y la Casa del Marqués de Tojo, de amplios muros y grandes patios, convirtieron este lugar en Monumento Histórico Nacional.  Además, a cinco kilómetros de Yavi, casi en la frontera con Bolivia se encuentran todo tipo de pinturas rupestres hechas siglos atrás por los aborígenes que habitaron esas tierras.