Zárate dijo que la causa por sobreprecios tiene "una motivación de naturaleza política"

El exministro de Educación, Rubén Zárate, declaró ayer en el juicio que investiga presuntas irregularidades en la contratación de servicios de transporte de viajes estudiantiles. Aseguró que la causa tiene una "motivación de naturaleza política" y dijo que afectó a su "familia" y su "carrera en el mundo académico". Ayer también declararon los exfuncionarios Marcelo Gallichio, Gladys Harrys y Sergio Combina, los otros tres imputados.

Hoy continuará el juicio oral y público que investiga presuntos sobreprecios en el Ministerio de Educación de Chubut durante la gestión del exgobernador Martín Buzzi.

Para la jornada está previsto que los acusadores y los defensores presenten sus alegatos, luego de que el lunes finalizó la ronda de testigos y los cuatro imputados se dirigieron al tribunal integrado por los jueces Fabio Monti, Mirta Moreno y Sergio Piñeda.

El exministro de Educación Rubén Zárate y los exfuncionarios Marcelo Gallichio, Gladhys Harrys y Sergio Combina, expresaron cómo los afectó de manera personal y profesional la difusión de las distintas etapas del proceso judicial, destacando de manera coincidente que nunca fueron renuentes a las convocatorias que les realizó la Justicia.

El primero en declarar fue el exministro de Educación que dio cuenta de su carácter de investigador científico y profesor en varias universidades del país. Destacó especialmente en su currículum, la especialización en políticas públicas, posgrados realizados y libros de su autoría sobre estos aspectos.

Zárate consideró que hubo “falacias” en la acusación en su contra. Puso como ejemplo que la no rendición de programas ante el Gobierno Nacional, “para nada implica el no envío de fondos para la continuidad de otros. Es un absurdo que el Estado se paralice por una irregularidad en la elaboración de un programa. El funcionamiento del Estado sigue y se siguen recibiendo millones”, señaló.

El exfuncionario también destacó los beneficios pedagógicos del programa que permitió el viaje de estudiantes de escuelas técnicas de Chubut, además de los controles internos al momento de las acciones administrativas respecto del uso de los fondos. Y señaló que las rendiciones de los viajes estudiantiles no merecieron observaciones, sin que siquiera se hayan realizado sumarios administrativos internos.

“Tuve que deshacerme de varios enojos al momento de analizar la imputación en mi contra”, indicó Zárate y fundamentó la denuncia en su contra como una “motivación de naturaleza política”.

Se refirió también a la estigmatización que significó en este tiempo la difusión pública del proceso judicial en el que se encuentra imputado. Y dijo que tiene “un enojo y una angustia grande por mi familia y por mi carrera en el mundo académico por un expediente que ni siquiera mereció un sumario administrativo”.

“Con esto se obturó la política pública de la iniciativa específica. Los chicos no fueron más a esos viajes y eso es imperdonable. No puede ocurrir ni para nosotros ni para otros. Por eso mi enojo profundo”, consideró.

El exfuncionario también se refirió a la existencia de “un expediente apócrifo” y a la anulación de un dictamen. “Es el colmo y algo hay qué hacer con esto. Creo que es necesario y por eso estoy a disposición de la Justicia”, concluyó Zárate, quien se ofreció a responder preguntas del fiscal general Osvaldo Heiber y de los querellantes Martín Castro y Rodrigo Miquelarena.

Luego se escucharon las exposiciones de Sergio Combina, Gladys Harrys y Marcelo Gallichio, quien también aceptó el interrogatorio por parte de los acusadores.

SOBREPRECIOS EN VIAJES ESTUDIANTILES

La causa contra los cuatro funcionarios del Ministerio de Educación del Chubut investiga presuntas irregularidades en sobreprecios al momento de contratar los servicios de transporte de viajes estudiantiles en una competencia nacional de tecnología.

Se trata de cuatro viajes realizados con fondos enviados por el área técnica del Ministerio de Educación de la Nación, cuyas rendiciones fueron observadas y merecieron la investigación y posterior denuncia penal de Fernando Menchi, que también pasó por la conducción de ese Ministerio.

En la parte final de la audiencia del lunes, el defensor Omar López puso en duda la representación del querellante Martín Castro como representante de la Fiscalía de Estado y la existencia o no de un poder especial que lo designe, a partir de la renuncia de Diego Martínez Zapata al frente del área.

En ese sentido, el tribunal le pidió a Castro que presente el poder que lo designa represente de la Fiscalía de Estado, lo que debería estar resuelto hoy, previo a que se presenten los alegatos finales.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico