El domingo electoral en Uruguay se vio marcado por la preocupación ante las declaraciones del presidente Yamandú Orsi sobre el delicado estado de salud del exmandatario José "Pepe" Mujica. "Está muy mal", reveló Orsi, generando una ola de inquietud en todo el país.
El presidente, tras visitar a Mujica en su hogar días antes, compartió con la prensa la difícil situación del exmandatario. "Está complicado aquel, pero se está cuidando. Estuve el jueves o el viernes en la casa y estuvimos conversando. Estuvimos hablando un rato largo, pero está complicado", expresó Orsi, describiendo un encuentro íntimo donde pudo percibir la fragilidad de Mujica, aunque resaltando su entereza característica.
Orsi también alertó sobre el impacto negativo que las recientes actividades públicas han tenido en la salud de Mujica, señalando que están "tratando de cuidarlo y que no haga cosas que lo pueden perjudicar". Con un llamado a la dignidad y la tranquilidad, el presidente enfatizó: "Todos tenemos que apostar a que en todas las etapas de la vida la dignidad sea la clave. No hay que enloquecerlo, hay que dejarlo tranquilo".
A pesar de su delicado estado, la lucidez y el aporte intelectual de Mujica siguen siendo valiosos, según Orsi. "Sigue siendo muy útil para esas conversas de media hora, una hora, dos horas, donde te traés un paquete de ideas y de sensibilidades que precisamos mucho", subrayó.
La noticia confirma el deterioro progresivo de la salud de Mujica, quien en enero había expresado con crudeza su situación, revelando la expansión de su cáncer y su decisión de abandonar el tratamiento. Su ausencia en las elecciones departamentales de este domingo fue notoria, aunque su esposa, Lucía Topolansky, sí ejerció su derecho al voto, optando por el silencio ante la prensa.
