Algunos siguen celebrando triunfos y otros sienten el dolor de ya no ser
Las tensiones de los comicios del domingo, que se tornaron más complicados por la incidencia de la Ley de Lemas en varias categorías de candidatos, dieron paso a una sucesión de festejos, lamentos, frustraciones, sorpresas, mea culpas, pases de facturas, reconocimientos extrapartidarios y a un nuevo espectro político en la provincia y, particularmente, en varias localidades.
Caleta Olivia (agencia)
Si bien este tipo de circunstancias se tornan previsibles cada cuatro años, esta vez el "reacomodamiento" del orden institucional fue mucho más profundo.
Evidentemente, algunos ex candidatos que habían derrochado confianza y hasta diseñado sus programas de gobierno, sintieron sobremanera el impacto de la frustración arrastrando en la rodada a cercanos seguidores, a modo de parafrasear el tango "Cuesta abajo" que escribió Alfredo Lepera y cantó Carlos Gardel.
En cambio otros que no pusieron en juego su prestigio, como el caso del intendente de Caleta Olivia, José Córdoba, parecen ahora más distendidos.
Este jefe comunal se desprenderá de un cúmulo de serios problemas y se los transferirá al radical electo Facundo Prades, como los sistemáticos paros de empleados municipales (el último ya lleva un mes de persistencia), la posibilidad de que la ciudad se quede sin colectivos por finalización del contrato con Autobuses y el problema social que generó la masiva ocupación ilegal de viviendas de planes oficiales.
Otro intendente, el de Puerto San Julián, Nelson Gleadell -que había tenido hasta la bendición del Papa Francisco cuando lo visitó en el Vaticano-, seguramente ni se le pasó por la mente que podía frustrarse su intención de reasumir una nueva gestión por el FpV.
Por el contrario, gran parte de los referentes de la coalición de fuerzas opositoras nucleadas en Unión para Vivir Mejor, continuaban celebrando ayer el triunfo en cinco municipios, haber ganado más bancas en los respectivos concejos deliberantes e incluso en la Legislatura ya que aseguran que cuando quede definido el sistema proporcional, ocuparán nueva bancas, cinco de ellas ya aseguradas en el rango "por pueblo".

FRUSTRADOS
Claro está que en ese frente electoral opositor las elecciones también dejaron frustraciones. La principal fue la derrota a la gobernación que sufrió el diputado nacional de la UCR y también dueño de la cadena de hipermercados de la construcción, Eduardo Costa, quien gastó una fortuna difícil de cuantificar en su campaña.
En la madrugada del lunes, se resistía a creer que había perdido con Alicia Kirchner, pero ayer ya reconoció su derrota y por cortesía transmitió sus felicitaciones a la gobernadora electa.
De todos modos, dijo que le reconfortaba que su frente se impusiera en Río Gallegos, Caleta Olivia, Las Heras, Pico Truncado y San Julián, lo que lo animó a decir: "seguiremos luchando para concretar nuestras ideas y propuestas para transformar la provincia", además de erradicar la Ley de Lemas.
En tanto, el gobernador Daniel Peralta (PJ) que logró muchos menos votos que los que esperaba para su reelección (unos 27.500) eligió la red social Twitter para referirse al resultado del escrutinio y agradeció "desde mi corazón y mi alma a todos los que nos acompañaron".
Esperaba que la decisión que tomó la mayoría de los santacruceños "sea para bien", entendiendo que "Dios marca los caminos y el destino de los pueblos".
Al mismo tiempo afirmó que "hasta el 10 de diciembre pondré todo mi esfuerzo por todos porque aún queda mucho por hacer" y aprovechó la ocasión para felicitar al chubutense Mario Das Naves por haber sido electo nuevamente gobernador, aunque de Alicia Kirchner no mencionó palabra alguna.
"Sabemos cómo hacerlo" fue la atractiva frase de campaña que utilizó el vicegobernador Fernando Cotillo (FpV), pero no le alcanzó para lograr un tercer período de gestión en la Intendencia de Caleta Olivia, aún con la vigencia de la Ley de Lemas.
Sus seguidores atribuyen responsabilidades a los grupos de la senadora María Ester Labado y del diputado Rubén Contreras (que también se postularon al mismo cargo) porque no aportaron los votos suficientes.
Sin embargo, Cotillo no hizo ninguna alusión personal a esa circunstancia y a través de redes sociales se limitó a agradecer "a todos los que nos acompañaron con el voto".
También aprovechó para "desearle lo mejor a quien fue elegido por la mayoría", ya que "para nosotros lo más importante que los vecinos puedan vivir en una ciudad cada vez mejor, gobierne quien gobierne".
Otro de los dirigentes apesadumbrados fue el empresario transportista Francisco "Nano" Venturelli (PJ), quien se presentó como compañero de fórmula de Daniel Peralta.
En declaraciones formuladas al portal digital Voces y Apuntes, admitió que estaba "desanimado", pero que de todos modos continuará involucrado en la política.
Al mismo tiempo pidió a los nuevos gobernantes el mayor compromiso "para que los habitantes de nuestra ciudad y de toda la provincia tengan una mejor calidad de vida".
Finalmente hizo saber que había cruzado algunas palabras con Peralta, pero que entres ambos no analizaron detenidamente el resultado de las elecciones.

CONCEJAL CONTROLADORA
La única mujer que integrará el cuerpo de ediles de Caleta Olivia, Liliana Andrade, ya está anticipando su impronta de gestión. Ayer mismo, en un reportaje que concediera a la FM Hora Prima, la referente del frente Unión para Vivir Mejor dijo que "seré una concejal oficialista, pero también controlaré a Facundo Prades", el intendente electo, hijo de Alfonso Prades, quien fuera intendente de Caleta Olivia durante la dictadura militar y luego senador nacional electo ya por el voto popular.
Al requerírsele una opinión sobre los resultados de las elecciones en el orden local, Andrade sostuvo que "la gente necesitaba este cambio" y que "los vecinos estaban cansados de tanta subestimación".
"Se necesita que los funcionarios trabajen, den respuestas y Facundo es la persona justa para atender y resolver necesidades de la ciudad que quedó como si hubiera explotado una bomba: baches, lugares sin servicios y suciedad".