Ataque en San Cristóbal: la defensa del adolescente apunta a su cuadro previo

El abogado de Gino C., de 15 años, aseguró que el joven “no estaba a gusto con su vida” y reveló antecedentes de intentos de suicidio.

“Él expresó que no está a gusto con esta vida”, afirmó este martes el abogado Néstor Oroño, defensor de Gino C., el adolescente de 15 años que ayer mató a un alumno de 13 e hirió a otros dos estudiantes al disparar con una escopeta en el patio de la Escuela Normal N°40 Mariano Moreno, en la ciudad santafesina de San Cristóbal.

Gino fue trasladado durante la tarde del lunes a la ciudad de Santa Fe, junto con su madre, quien lo acompaña y es la responsable legal de autorizar la intervención de los profesionales —psicólogos y médicos— que comenzaron a tratar al adolescente tras el ataque.

Oroño indicó que un integrante de su equipo mantuvo anoche una conversación con el joven y que de ese intercambio surgieron algunos elementos que comenzaron a circular en las últimas horas. “La idea es encontrar elementos para entender por qué tomó esta decisión. No es una estrategia de defensa porque el hecho está probado”, sostuvo el abogado.

Según precisó, durante esa charla Gino contó por primera vez que desde los 10 años tuvo intentos de suicidio, una situación que, de acuerdo con su relato, nunca había compartido con nadie, ni siquiera con el psiquiatra que lo atendía. “Él empezó un tratamiento después de que se detectaron episodios de autolesiones, pero el chico dijo que nunca se animó a contarle al profesional que no estaba a gusto con su vida”, detalló Oroño en diálogo con La Nación.

Las autolesiones, realizadas con un cuchillo en los brazos, sí habían sido advertidas por su entorno familiar. Los padres del adolescente están separados: su madre es docente y actualmente se encuentra con licencia psiquiátrica, mientras que su padre reside en la provincia de Entre Ríos.

De acuerdo con el abogado, como ese cuadro nunca fue manifestado por el adolescente en el ámbito escolar, no existió ningún tipo de intervención institucional previa. “Es un chico muy introvertido y reservado, que no hablaba con nadie”, concluyó.

El ataque ocurrió este lunes por la mañana, cuando el agresor, de 15 años, ingresó armado con una escopeta calibre 12/70 a la escuela y comenzó a disparar en el patio interno del establecimiento. Uno de los proyectiles mató a Ian Cabrera, de 13 años, mientras que otros dos estudiantes resultaron heridos. El arma pertenecía a su abuelo materno y fue secuestrada tras el hecho.

Luego de ser reducido por personal de la escuela y efectivos policiales, el adolescente fue trasladado inicialmente fuera de San Cristóbal de manera preventiva, ante el impacto social generado en una ciudad de poco más de 15.000 habitantes. Funcionarios provinciales señalaron que la decisión buscó evitar un posible clima de violencia o represalias.

La causa se encuentra en etapa inicial, con intervención del fuero penal juvenil.