El juez encargado de garantizar el proceso será Gustavo Castro, mientras que Barbato será asistido por la defensa pública en nombre de Omar López.
La audiencia se realizará en la Oficina Judicial de Rawson y según la investigación preliminar que realizaron los fiscales, Barbato encuadraría “prima facie” en la figura de enriquecimiento ilícito, en calidad de autor.
En cuanto a Perrone y Quinteros, sus conductas deben encuadrarse en calidad de “interpósitas personas”. Para los fiscales, el chofer solamente tiene participación en el segundo de los hechos y se trata de un “prestanombres”.
El primero de los casos tiene que ver con el patrimonio de Barbato en directa relación con sus ingresos económicos que no se condicen con los valores de los bienes adquiridos; una casa de dos plantas de Playa Unión valuada en casi 10 millones de pesos, además de automóviles de alta gama y cuatriciclos, entre otros vehículos.
En este aspecto, la acusación cuenta con montos de los sueldos de Barbato en la función pública, además de gastos realizados en inmuebles y compra de los automotores.
En el segundo de los hechos se describe la maniobra que realizó Barbato para poner a nombre de su chofer Quinteros un vehículo Audi que posteriormente sufrió una colisión cuando era conducido por Laureano Barbato (hijo del matrimonio), y el cambio de dominio del vehículo para así hacerse del monto abonado por la compañía aseguradora.
Barbato asumió como titular de Lotería con la llegada al gobierno de Mario Das Neves y allí permaneció hasta junio de este año, ya con Arcioni en el poder. Curiosamente no renunció por estas causas judicializadas, sino por un caso de violencia de género, ya que lo denunció su actual pareja, una empleada del organismo estatal.
