Automovilista se estrelló contra una casa y dejó abandonado el vehículo
El conductor de un Ford Fiesta con cuatro ocupantes se incrustó contra el domicilio y pudo causar una tragedia. Fue mientras escapaba de un taxista al que había chocado poco antes. El vehículo derribó un paredón de concreto.
La familia Jaramillo, que reside hace más de 9 años en la esquina de la calle Código 554 y Balbín, sufrió importantes daños materiales en el ingreso a su domicilio tras el accidente provocado por el conductor de un Ford Fiesta. El paredón de bloques evitó que el rodado ingresara al interior de la casa.
Según comentaron los damnificados a Diario Patagónico tras las averiguaciones policiales, el conductor del Fiesta -dominio AQS 636- huía de un taxista al que habría chocado minutos antes.
Al parecer el conductor del Fiesta que se movilizaba junto a otros cuatro ocupantes, conducía en estado de ebriedad y al descender por Balbín perdió el control del volante y chocó contra la casa de los Jaramillo. “Se metió prácticamente adentro de la casa”, señaló uno de sus integrantes.
Eran las 19:30 cuando el damnificado salió a comprar mientras su mujer dormía una siesta. Esta sintió un fuerte ruido y cuando salió se encontró con una gran polvareda y humo. Entonces vio correr a los sujetos, uno de los cuales rengueaba producto de las lesiones sufridas.
Sergio aseguró que el automovilista “se había escapado de un taxista que habían chocado y los persiguió. Dejaron el auto abandonado hecho pedazos y después de tres horas lo llevo la policía”.
No fue el primer accidente que sufrió esa vivienda. “Hace un tiempo atrás se metió una (Ford) Transit que se le fue marcha atrás a uno que estaba en la parte alta de la Balbín. Es impresionante cómo pasan; ni hablar cuando pasa la máquina”, sostuvo Sergio.
La preocupación no sólo es de las víctimas sino también de los vecinos, debido a que el accidente ocurrió en plena tarde cuando muchos de los niños juegan en las veredas de sus casas. “Tengo hijos y justo no estaban ahí afuera. Si hubiese estado alguien, lo hubiese matado tranquilamente”, reflexionó el dueño de casa.
Un vecino reclamó la colocación de parantes de seguridad o de contención en esa esquina para que no vuelva a repetirse otro accidente. Jaramillo, en tanto, evaluó que “algo tendrían que hacer para que no pase a mayores. En este país y ciudad hasta que no pase algo y agarren a un chico o a una persona mayor, no lo arreglan”.
En cuanto a los daños sufridos, Jaramillo se lamentó: “nadie se va a hacer cargo de los daños. El auto ese no lo van a ir a buscar más. Esto lo tengo que arreglar y no lo puede dejar así”.
Según comentaron los damnificados a Diario Patagónico tras las averiguaciones policiales, el conductor del Fiesta -dominio AQS 636- huía de un taxista al que habría chocado minutos antes.
Al parecer el conductor del Fiesta que se movilizaba junto a otros cuatro ocupantes, conducía en estado de ebriedad y al descender por Balbín perdió el control del volante y chocó contra la casa de los Jaramillo. “Se metió prácticamente adentro de la casa”, señaló uno de sus integrantes.
Eran las 19:30 cuando el damnificado salió a comprar mientras su mujer dormía una siesta. Esta sintió un fuerte ruido y cuando salió se encontró con una gran polvareda y humo. Entonces vio correr a los sujetos, uno de los cuales rengueaba producto de las lesiones sufridas.
Sergio aseguró que el automovilista “se había escapado de un taxista que habían chocado y los persiguió. Dejaron el auto abandonado hecho pedazos y después de tres horas lo llevo la policía”.
No fue el primer accidente que sufrió esa vivienda. “Hace un tiempo atrás se metió una (Ford) Transit que se le fue marcha atrás a uno que estaba en la parte alta de la Balbín. Es impresionante cómo pasan; ni hablar cuando pasa la máquina”, sostuvo Sergio.
La preocupación no sólo es de las víctimas sino también de los vecinos, debido a que el accidente ocurrió en plena tarde cuando muchos de los niños juegan en las veredas de sus casas. “Tengo hijos y justo no estaban ahí afuera. Si hubiese estado alguien, lo hubiese matado tranquilamente”, reflexionó el dueño de casa.
Un vecino reclamó la colocación de parantes de seguridad o de contención en esa esquina para que no vuelva a repetirse otro accidente. Jaramillo, en tanto, evaluó que “algo tendrían que hacer para que no pase a mayores. En este país y ciudad hasta que no pase algo y agarren a un chico o a una persona mayor, no lo arreglan”.
En cuanto a los daños sufridos, Jaramillo se lamentó: “nadie se va a hacer cargo de los daños. El auto ese no lo van a ir a buscar más. Esto lo tengo que arreglar y no lo puede dejar así”.
