El lunes 16 de setiembre cerca de las 13:30, se conocía el triste desenlace en la búsqueda de Yasmín Chacoma, la niña que había desaparecido en la noche del sábado 14, cuando había ido a comprar a un supermercado de su barrio, y nunca más regresó a su hogar.
Ese sábado Yasmin ingresó a las 21:15 de la sucursal de La Anónima, situada sobre Chile y Barceló, frente a las 1008 Viviendas. Iba vestida con pantalón rosado, un buzo gris con capucha, zapatillas blancas y llevaba una bolsa de compras.
De acuerdo a los registros fílmicos con los que cuenta la Brigada de Investigaciones, la niña se encontró a las 21:30 con el homicida en el playón de estacionamiento del comercio.
El homicidio de Yasmin trajo aparejado una serie de incidentes xenófobos que poco aportaron al esclarecimiento de la causa. Se trató de los enfrentamientos armados entre los vecinos de las 1008 y la extensión conocida como el "Barrio de los Paraguayos" en ese tiempo, ahora llamado "Barrio de las Américas".
Llegada la noche de ese lunes 16, en las calles céntricas se realizaba la primera manifestación para reclamar justicia, en una marcha encabezada por una de las hermanas de Yasmín, pero que sumó un reducido número de personas. Al día siguiente la comunidad sí rompió con su apatía y se volcó masivamente a las calles para acompañar el pedido de justicia por la pequeña.
DETENCION Y SENTENCIA DE MIGUEL PALLALAF
El 4 de febrero de 2014, en Puerto Madryn, la policía detuvo al autor del homicidio de Yasmín Chacoma, ocurrido en Comodoro Rivadavia. Aquella mañana, un móvil de la Seccional Primera de Policía, conducido por el agente Juan Martínez y el oficial inspector Alejandro Antilef detuvieron a Miguel Ángel Paillalaf, el sujeto que era intensamente buscado como sospechoso (en ese momento) de ser el autor del crimen de la niña.
La detención se produjo sobre la calle Lugones, entre Boulevard Brown y Avenida Roca. A pesar de dar un nombre falso, "Juan Torres", los policías lo identificaron por sus tatuajes y, finalmente, se confirmó su identidad por medio del sistema AFIS (sistema automático de identificación de huellas digitales, por sus siglas).
El 14 de julio de este año, tras pedidos de absolución de parte de la defensa por "incapacidad de culpabilidad", se realizó la lectura a puertas cerradas respecto a la impugnación de la sentencia de primera instancia que realizó la Defensa Pública en los tribunales de la Cámara Penal de Comodoro Rivadavia, presidido por el juez Guillermo Müller e integrado por Martín Montenovo y Daniel Pinto.
Allí se confirmó -por unanimidad- la cadena perpetua para Miguel Pallalaf, luego de haber sido declarado autor penalmente responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado y homicidio criminis causa de la pequeña Yasmín Chacoma.
En el juicio oral y público, Pallalaf fue absuelto por el rapto al entenderse que hubo "orfandad probatoria" sobre ese delito. El juicio estuvo a cargo del tribunal que integraron los jueces Mariano Nicosia, Hugo Juárez y Miguel Caviglia, quienes declararon la inconstitucionalidad de los artículos 13, 14 y 52 del Código Penal, los cuales -en resumen- prolongaban las posibilidades de acceder a la libertad.
UN RECLAMO ETERNO: SU ASESINO CUMPLIA CONDENA POR VIOLACION
Desde el 21 de setiembre de 2005, Miguel Pallalaf estaba cumpliendo una condena en Trelew por dos abusos sexuales que había cometido en esa ciudad, pero el juez Fabio Monti lo benefició en marzo de 2013 con salidas transitorias de las que nunca regresó.
Pese a que recién debía terminar de cumplir la condena el 20 de setiembre de 2014, a pedido de su defensa el magistrado le había dado autorización para salir a capacitarse en un taller de carpintería en el municipio de Trelew.
Al escaparse de la Justicia del Valle llegó a Comodoro Rivadavia donde habría sido alojado por alguien en las 1008 Viviendas.
"SE HIZO JUSTICIA"
Daniela Bilich, mamá de Yasmin Chacoma, estuvo presente en la Oficina Judicial donde la Cámara Penal falló a favor de la Fiscalía y confirmó la cadena perpetua a Miguel Pallalaf.
Tras conocida la sentencia la madre declaró en ese momento que "dentro de todo lo que sucedió estaba tranquila, sabiendo que esto iba a ser así. Confío en lo que hizo la fiscalía. Me quedo otra vez con el corazón calmado porque se hizo justicia porque la sentencia está firme".
"Confirmaron la sentencia con todo lo que se había presentado en fiscalía, todo lo que se había dicho de que estaba en todos sus cabales él. Este fue un paso que se tuvo que dar- dijo en relación al pedido de impugnación de la sentencia- porque es común que esto pase. Pero a mí ya me habían explicado todo y por eso no alarmé a nadie", explicó y agregó que "está todo a nuestro favor y era sabido porque con las pruebas y pericias que tenemos se confirma que estaba en todos sus sentidos".
UNA PLAZA Y UNA CANCION EN SU HONOR
El impulsor del proyecto fue Lucas Mansilla, vecino de Daniela y Yasmín, el hombre el 30 de noviembre de 2014 le contó a El Patagónico que tanto sus hijas como Yasmin jugaban en la vereda ya que carecían de juegos en su sector. Y con este proyecto que se aprobó y dio curso en el Concejo Deliberante, se logró tener lo que representa ahora la única plaza del complejo habitacional "1008" que tiene más de 30 años de existencia.
El día en que se inauguró la plaza "Yasmín Chacoma" fue la primera vez que se escuchó en forma masiva "Una Canción para Yasmin", tema que toca la banda "Pasión Comodorense" en homenaje a ella. "Yasmin, te extraño y no puedo entender/ que no estás en la familia, no puedo olvidarte, me deprime porque me haces falta (...) nunca podré olvidar tu sonrisa, de tus juegos en la vereda, de tu primer día en la escuela (...)" se escuchó en la nueva plaza.
"Pasan los días y yo te espero/ pasan los meses y te recuerdo/ Veo tu rostro pintado en el barrio/Yasmin, necesito decir que te amo/no quiero dejar que te vayas (...) Desde el cielo nos protegerás", dice la canción que ahora también suena en algunos boliches, locales nocturnos y radios del género.
Más allá de su repercusión y lo que ha significado para la banda, "La canción de Yasmin" está lejos del oportunismo, sino que procura ser un consuelo para el tío de Yasmin,n Héctor "Tati" Bilich, amigo de Matías Peralta, bajista de la banda que compuso la letra.
Es que aún con la tristeza y el dolor comiéndole las entrañas, "Tati" le pidió a Matías que escriba una canción "para su sobrina; que él la quería mucho". Ese momento el bajista y estudiante de Enfermería en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco no supo qué decir, según el mismo recordó en diálogo con El Patagónico el pasado 29 de julio de este año.
"En ese momento no le dije nada, pero con el tiempo me decidí a hacerla. La escribí y mi hermano y todos me ayudaron con la melodía de la canción y se formó el tema". "Fue escrita para un amigo porque yo lo quería y vi la situación en la que él estuvo. Yo viví eso, fui a las marchas. Imagínate; le puede pasar a cualquiera. Es algo fuerte, pero no sabía cómo lo podía tomar la gente; por eso no sabía si escribirla o no, pero por suerte me decidí a hacerlo", explicó Matías.
