Barren calles sin tener mínimas condiciones de seguridad
El intendente de Caleta Olivia, Facundo Prades, se jacta de que las arcas del municipio disponen de suficientes fondos para hacerse cargo de finalizar las obras de la inconclusa planta de ósmosis inversa y también destina otros para gimnasios, cámaras de video-vigilancia y aportes a instituciones.

Caleta Olivia (agencia)

Sin embargo, parece ser que sus asesores no le sugieren ocuparse de atender mínimas normas se seguridad para proteger la vida de decenas de operarios y operarias que diariamente barren las calles y pertenecen a cooperativas y planes sociales.

A mediados de semana, a hora temprana y cuando aún no había aclarado, este medio pudo observar el peligro que corría la integridad física de varios de los trabajadores del área Barrido y Limpieza, especialmente una mujer que, escobillón en mano, despejaba la tierra en el cordón cuneta de la céntrica avenida San Martín.

Varios automovilistas pasaron a su lado casi rozándola ya que solo la alcanzaron a ver cuando estaban a pocos metros, máxime teniendo en cuenta que no se les provee de chalecos refractarios y ni siquiera se utilizan conos de seguridad para este tipo de tareas.

Por si esto fuera poco, a estos obreros y obreras no agremiados por no pertenecer a la planta permanente, tampoco se les otorga overoles e incluso deben comprarse sus propios guantes para realizar el trabajo por el que perciben una retribución mensual inferior a los 9.000 pesos.

En consecuencia, resulta una negligencia que el Ejecutivo Municipal no priorice mínimas inversiones para la compra de elementos que garanticen su integridad física.