Este martes se inició en tribunales de Trelew un juicio oral y público por una causa en la que está imputado el subcomisario Rafael Zapata, por el delito de lesiones graves calificadas por abuso de función.
Según la acusación del fiscal general Gustavo Núñez, los hechos ocurrieron en octubre de 2016 cuando Zapata, que era el segundo jefe de la comisaría de Dolavon, llegó a una chacra de la zona de Treorky donde había una persona lesionada y otra que efectuaba disparos al aire.
Al llegar al lugar, Zapata le pidió la escopeta anti tumulto a uno de los agentes que ya estaban allí y le disparó a Edelmiro Arévalo, quien portaba un cuchillo y se resistía a ser detenido. Los disparos impactaron en las rodillas de Arévalo, causándole graves lesiones. Luego, Zapata lo golpeó en la cabeza con la culata del arma.
Minutos después, se presentó en el lugar un hijo de Arévalo, quien vio a su padre herido y le preguntó a Zapata qué había pasado. El subcomisario le reconoció que fue él quien disparó y que se había equivocado.
En el juicio también intervino como querellante Carlos Flores Pericich, representante del Área de Violencia Institucional, quien coincidió con el fiscal en la imputación pero discrepó en que Arévalo no tenía un cuchillo cuando llegaron los primeros policías.
La defensa de Zapata estuvo a cargo del defensor público Lisandro Benítez, quien solicitó la absolución de su defendido por considerar que actuó en legítima defensa y que no hubo abuso de función.
Fuente: Jornada
