Pensar que la miga tiene más calorías que la costra del pan, o que el pan integral aporta menos calorías que el blanco, son mitos que atentan contra el consumo de ese alimento "fundamental para una dieta equilibrada".
Son palabras de la nutricionista argentina Adriana Immerso, especialista en cirugía bariátrica, quien asegura que "no existe ningún estudio científico que diga que comer pan aumenta el peso", y que la creencia de que el pan engorda muchísimo, incluso en pocas cantidades, se debe a la proliferación de anuncios de dietas "muy restrictivas" que excluyen alimentos del grupo de los cereales y derivados.
"Dado el estilo de vida que llevamos, mucha gente come sándwiches con aderezos, fiambres o hamburguesas, que es lo que realmente engorda –puntualiza Immerso a Tiempo Argentino–. Pero en esos casos, el pan no tiene la culpa, sino todo lo que lo acompaña. Desde luego, sería más saludable agregar queso magro, tomate, repollo, hojas verdes y atún al natural si se debe almorzar rápido."
Lorena Allemandi, directora del Área de Políticas de Alimentación Saludable de la Fundación Interamericana del Corazón, sostiene que "no se trata de identificar como malo a algún alimento, sino fomentar un conjunto de soluciones a cuestiones centrales de salud pública, como son la obesidad, las enfermedades cerebro-vasculares, o el cáncer. Existen hoy muchos mensajes dando vueltas que pueden llegar a confundir, como que si no comés tal cosa, o que si tomás tal gaseosa y hacés actividad física vas a estar diez puntos, y la verdad que eso no es bueno."
