Según la investigación, el narcomenudeo lo hacían en los barrios San Cayetano y Las Flores.
La banda fue desbaratada en diciembre pasado y dejó como saldo la confiscación de estupefacientes y la encarcelación de siete personas, entre ellas Luis Millapi y Verónica Bustamante, una pareja que se habría dedicado a la venta de drogas en un local comercial de la extensión del San Cayetano.
Ahora los jueces Hebe Corchuelo de Huberman y Aldo Suárez les confirmó el procesamiento con prisión preventiva a Bustamante, Millapi y Jonathan “Costrin” Echeverría. También les modificó la calificación legal, considerándolos penalmente responsables del delito de comercio de estupefacientes.
Asimismo, les confirmó el procesamiento a Abel Fabián Ruiz, César Echeverría y Luis Nahuel Cañamero, por comercio de estupefacientes. A todos se les trabó embargo por 360 mil pesos.
“En el narcomenudeo hay dos actores principales: los vendedores y los consumidores. Los primeros, son también consumidores lo que no obsta la actividad ilegal que desarrollan” analizó el tribunal en la apelación de los abogados de la banda narco que cayó el año pasado en el San Cayetano y Las Flores.
“Otra de las características típicas del narcomenudeo es el abastecimiento reciproco de la sustancia, muchos se abastecen entre sí y ante la inexistencia de sustancia recurren a quien en otro momento fue su comprador para obtener la misma. Justamente al encontrarnos en los últimos escalones de la cadena de trafico los roles mutan según la demanda del mercado” explicaron los jueces que han sido parte de muchos debates por narcotráfico en los últimos años.
EL ORIGEN DE LA CAUSA
La causa se inició con un informe de la Policía Federal del 29 de enero de 2019. Allí se decía que un hombre que vivía en barrio Las Flores se dedicaba a la comercialización de estupefacientes en su domicilio ubicado en pasaje Santa María entre Los Pinos y Los Aromos, que después derivó en la intervención de teléfonos celulares.
Para los jueces de la Cámara, la instrucción que llevó a cabo la jueza federal Eva Parcio, con la secretaría penal de Juan Ignacio Oske, logró probar la hipótesis delictual que sirvió para iniciarla: el comercio de estupefacientes.
Se les atribuye a los imputados haberse dedicado al menos entre enero de 2019 hasta el 9 de diciembre del 2019 a la actividad ilícita consistente en el comercio de estupefacientes.
“La cadena de tráfico era conformada por varias personas -proveedores, punteros, expendedores al menudeo-, conformándose así los diversos eslabones del quehacer ilícito” dijo el tribunal.
Sobre Bustamante pesa una condena no firme por idéntico delito, en donde “junto a su pareja comercializaban estupefacientes al menudeo acompañados de su hijo menor de edad, y sus dos hijos cuando estaban detenidos por otros delitos, le solicitaban a su madre sustancias para ingresar dentro de los establecimientos carcelarios”.
En las transcripciones de las escuchas de las comunicaciones se desprende que la procesada “se encontraría introduciendo material prohibido dentro de la unidad, a través de otros internos que egresan con salidas transitorias quienes se desempeñarían como mulas”.
