Cuatro años de prisión para el asaltante que robó un fernet con un arma de utilería
A partir de un acuerdo de juicio abreviado entre la fiscalía y su defensa, Juan Carlos González admitió en forma voluntaria su responsabilidad en tres delitos. La jueza penal Mónica García homologó dicho acuerdo y lo condenó a la pena de cuatro años y dos meses de prisión de cumplimiento efectivo, por los delitos de "robo agravado por haber sido cometido con arma de utilería", "hurto simple, en grado de tentativa" y "hurto simple, en concurso real con violación de domicilio". En caso de que esas causas hubiesen sido elevadas a un juicio ordinario, en lugar de uno abreviado, arriesgaba a una pena mayor en caso de haber sido hallado culpable.

El fiscal Julio Puentes acordó junto a la defensora pública María de los Angeles Garro y el propio imputado Juan Carlos González, un juicio abreviado por tres legajos de investigación en los que se lo acusaba de “robo agravado por ser cometido con arma de utilería”, “hurto simple, en grado de tentativa” y “hurto simple, en concurso real con violación de domicilio”.

Tras el planteo a la juez Mónica García, el imputado admitió voluntariamente todas las circunstancias de tiempo, modo y lugar, su responsabilidad en los mismos y la pena impuesta de cuatro años y dos meses de prisión. Así, la magistrada lo condenó y también lo declaró reincidente por tercera vez.

Hay que recordar que Juan Carlos González tomó notoriedad el 11 de mayo cuando ingresó al local comercial “Sueños Patagónicos”, ubicado sobre Bouchardo al 200 en La Loma y robó a punta de pistola un fernet además de la recaudación.

En el interior del comercio se encontraba la dueña, junto a una empleada y su hija menor de edad. Mientras la dueña reponía mercadería, González la tomó del brazo y exhibiéndoles una réplica de un arma recortada le ordenó: “tirate al piso”. Luego intimidó a la empleada y a su hija y les pidió dinero y los teléfonos celulares. Se llevó una determinada cantidad de dinero y bebidas en dirección a calle Alvear. Un testigo presencial observó al imputado y dio aviso a policías, de que el sospechoso había huido a bordo de un Renault 19.

Finalmente se realizó un operativo cerrojo y se detuvo a González en Pellegrini al 900. El caso fue caratulado como “robo agravado por haber sido cometido con un arma de utilería” en calidad de autor.

LAS OTRAS CAUSAS

El segundo caso incluido en el juicio abreviado ocurrió el 23 de diciembre de 2017 cuando González ingresó al local comercial Garbarino y sin ejercer fuerza sobre las cosas, ni violencia sobre las personas, sustrajo un microcomponente marca Sony introduciéndolo en su mochila. Luego intentó salir del local por la puerta de emergencia y dicho accionar fue observado por el gerente del local comercial. Le preguntó por qué salía por dicha puerta y González se puso nervioso. Un empleado le señaló al gerente que revisara la mochila y el sospechoso escapó. Fue corrido por dos empleados y por el gerente quienes le dieron alcance. Constataron que la mochila estaba abierta y que en su interior se encontraba el minicomponente. Se lo detuvo y el hecho se calificó como “hurto simple, en grado de tentativa” en calidad de autor para González.

El tercer ilícito ocurrió el 4 de mayo de 2018, entre las 12 y las 12:15, en circunstancias en que la víctima se encontraba en la planta superior de su casa del barrio 176 Viviendas de Km 8 en donde ingresó González y sin ejercer fuerza en las cosas, ni violencia sobre las personas sustrajo una riñonera negra que contenía una billetera marrón.

Al ser descubierto por la víctima, González escapó a bordo de un Renault 19, verde oscuro, y esa maniobra fue observada por el cuñado de la mujer, quien en compañía de otra persona salió en su persecución.

Sobre las 14:15, González se introdujo sin autorización de sus propietarios a un predio ubicado en manzana 27, lote 30, tras abrir el portón de acceso principal el cual se encontraba sin llaves. Dicha circunstancia fue advertida por la víctima quien dio aviso a la oolicía que verificaron que González se encontraba escondido en la parte trasera del patio por lo que lo detuvieron. Ese tercer hecho, fue calificado como “hurto simple, en concurso real con violación de domicilio”, en calidad de autor para el condenado.