Declaran en rebeldía a pareja comodorense acusada de distintos robos en Sarmiento
Se trata de Mariano Figueroa y Micaela Altamirano, quienes no asistieron a las audiencias que tenían programadas entre las oficinas judiciales de Comodoro Rivadavia y Sarmiento. Los jóvenes iban a ser notificados de tres denuncias en su contra, dos por robo agravado y una por daño.
La audiencia de apertura de la investigación contra Mariano Figueroa (19) y Daiana Altamirano (20) de desarrolló ayer en los tribunales de Sarmiento. La misma estuvo presidida por el juez penal Alejandro Rosales.
En primer término la fiscal Laura Castagno informó que el joven había sido debidamente notificado de esta audiencia de apertura en oportunidad de otro acto judicial realizado en Puerto Madryn en el marco de un control de la detención.
Por ello, solicitó que se dicte la orden de rebeldía contra el sospechoso. Con respecto a su compañera de andanzas, peticionó que la mujer comparezca con el auxilio de la policía a la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia a los fines de programar una nueva audiencia a los mismos fines y efectos.
Mientras, el defensor público Miguel Moyano no formuló objeciones a los pedidos de la Fiscalía. En ese marco, el magistrado hizo lugar a todos los requerimientos de la parte acusadora.
En este último año la pareja acumula numerosos delitos contra la propiedad tanto en Sarmiento como en esta ciudad. La justicia sarmientina busca imputarlos por el robo de una vivienda de la calle Rivadavia, ocurrido el 2 de mayo.
En esa vivienda, según la imputación, sustrajeron objetos electrónicos como computadora portátil, cámara fotográfica y cuatro teléfonos celulares, carteras de mujer y prendas de vestir. El testimonio de vecinos permitió identificar a los sospechosos y en un allanamiento se recuperaron los elementos robados.
Otra de las causas abiertas contra la pareja se registró el 16 de agosto en el interior del Hospital Rural de Sarmiento. En la guardia solicitaron atención médica, donde Figueroa fue visto por un profesional y quedó en observación. En esa circunstancia los jóvenes sustrajeron recetarios con el membrete del hospital y el sello del doctor que los atendió.
Ese mismo día, la pareja concurrió a una farmacia, donde presentaron los recetarios con prescripción, firma y sello del médico que los había atendido en la guardia. Allí, solicitaron el medicamento Alplax por 60 comprimidos, el cual abonaron y después se retiraron.
