Esta semana se dio a conocer el caso de acoso en la jurisdicción del barrio Prospero Palazzo, ocurrió entre las 17:30 horas y las 18 horas a plena luz del día. La víctima indicó que camino a la librera Hipatia en la fila para ingresar respetando el aislamiento se encontró con el acosador que comenzó a indagarla con preguntas. "Hace frío no?" y yo le dije que si, yo todo esto lo tome tranquila porq parecía un intercambio de palabras con alguien con el que estas esperando a ser atendido. Pero después empezó con preguntas mas personales, como "¿vivís acá en el barrio?, ¿querés que te lleve?, ¿tenés novio?, ¿él va a dormir a tu casa? ¿tienen relaciones? ¿como te gusta que te lo hagan? ¿se cuidan?, s¿egura que no queres que te lleve?. Yo a todo esto trataba de alejarme y no contestarle pero el se me acercaba y sentía que si me iba, esta persona me iba a seguir, entonces le dije que creía que ya se podía pasar a la librería. Cuando entramos yo estaba muy incomoda y me puse del lado de las sillas y pensé que con gente ahì me iba a dejar de molestar, pero no, por lo bajo me seguí preguntando cosas como: "¿Tu novio usa el globito?, ¿se lo pone el o se lo ponés vos?".
Al momento en que los atendieron, "imprimió unas cosas y después me atendieron a mi, yo igual imprimí pero quería que sea rápido así me iba antes que el o que el se vaya primero. Pero el se puso a hacer tiempo a propósito e hizo marear a la señora de la librería con las cosas que le pedía. Primero pago las copias que le salieron $50 con un billete de $500 y cuando le estaban dando el vuelto pidió ver lapiceras, hizo sacar un montón y cuando yo ya estaba para irme el dijo "no sabes mejor no" y se fue, cuando salio se quedó mirándome por la puerta y yo me hice la que me había olvidado algo. Cuando se fue le conté lo que estaba pasando a las chicas que estaban atendiendo y enseguida me ayudaron".
De ahí en más la joven sobre la que preservamos la identidad indicó que tuvo la suerte de que "justo entraba a comprar una chica que es de la policía federal y salió enseguida a buscar al tipo este pero no lo encontró. Las chicas de la librería me prestaron un teléfono para llamar a alguien q me vaya a buscar pero de los nervios no me acordaba de ningún número. Las mismas chicas de la librería me ofrecieron a llevarme a mi casa y me dijeron que ese señor es un cliente habitual y que siempre que va, pasa algo".
Finalmente, la llevaron a su casa pero el periplo no terminó al día siguiente recorrió las dependencias de Palazzo y Ciudadela, pero solo en la Comisaria de la Mujer le tomaron la denuncia en una audiencia en la que estuvo sola, por tres horas releyendo lo que ella misma expuso.
"Me dijeron que ya me podía ir y no me dieron la denuncia, pero yo pensé que era por todavía faltaba que llamen a mi mamá para que hable ella pero no, no nos quisieron dar la denuncia y si la quiero tengo que ir a fiscalía pero que igual no iba a pasar porque el fiscal no iba a querer y si tomaban el caso iba a ser mi palabra contra la de él. Que el puede decir que tenia el barbijo puesto y en las cámaras no se ve que me habló y termina ganando el y que si lo escracho en las redes sociales me puede denunciar por manchar su imagen porque es pastor de la Iglesia Pentecostal".
Sin respuestas ni protección, la jovencita indicó que el único camino para que no le pase a otras chicas es que estén informadas sobre el modo de actuar de este sujeto. "Pido por favor que me ayuden a difundir, uno siempre sale con ese miedo pero hasta que no te pasa no caes realmente del miedo y como te afecta realmente psicológicamente. No puede ser que estos casos terminen en nada, el tipo es del barrio, tienen el nombre, dirección, número de teléfono y hasta la foto, pero no, no se puede hacer nada".
