Desde que asumió Milei se destruyeron 337.365 puestos de trabajo formales

Una realidad muy distinta del forzado triunfalismo que intentan imprimir los libertarios a su discurso.

Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, la economía argentina ha experimentado una crisis laboral sin precedentes. Los datos oficiales proporcionados por la Secretaría de Trabajo de la Nación, basados en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), revelan el impacto devastador de las políticas económicas implementadas por la actual gestión. A pesar de los constantes intentos del presidente Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, de defender su modelo bajo el discurso del éxito, la realidad plasmada en los números es difícil de ignorar.

Desde que comenzó el mandato libertario, el país ha visto la desaparición de 337.365 puestos de trabajo formales, lo que equivale a una caída de 373 empleos por día. Este fenómeno ha sido especialmente pronunciado en el sector privado, donde se contabilizan 241.176 pérdidas de empleos, reflejando una crisis mayormente concentrada en dicho segmento. Adicionalmente, el sector público no ha sido ajeno al problema, con un saldo negativo de 79.865 puestos, mientras que en el ámbito de empleos en casas particulares se registraron menos 16.324 trabajadores.

Una de las preocupaciones más resaltadas por los analistas es el crecimiento del trabajo independiente, en particular el monotributo, que ha sumado significativamente nuevos trabajadores, alcanzando un aumento de 160.573. Este indicador subraya una tendencia hacia la precarización del mercado laboral, una transición lejos de la estabilidad del empleo formal tradicional.

Paralelamente, el cierre masivo de empresas ha acelerado esta tendencia negativa. Desde el inicio de 2026, han cerrado permanentemente 8.438 compañías, lo que se traduce en una pérdida de 1.400 empresas por mes según el SIPA. Este número es notoriamente más alto que los cierres registrados en los dos años anteriores, demostrando un desplome del consumo interno sumado a una brecha abismal provocada por las importaciones indiscriminadas, especialmente desde China.

El investigador Luis Campos, de la CTA - Autónoma, compara esta crisis con las experiencias pasadas y recalca que los actuales números superan incluso los registros de destrucción laboral del macrismo, que entre 2018 y 2020 eliminó 228.522 empleos.

La Encuesta de Indicadores Laborales describe una serie continua de contracciones y moderadas recuperaciones que llevan a un estado de incertidumbre persistente en la segunda mitad de la década. Aunque 2025 llegó con expectativas de estabilización, los avances fueron mínimos y en sucesivas fases contractivas el mercado continuó retrocediendo. Para muchos trabajadores argentinos, y en los distintos sectores económicos del país, el sueño del pleno empleo se va agrietando bajo el peso de estas cifras.