Dos personas fueron detenidas en las últimas horas por haber sido los delincuentes que ingresaron a la vivienda del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel este jueves por la tarde. Se trata de Sergio Enrique Vázquez de 35 años y Rubén Alberto Curtis de 36.
Ambos delincuentes, argentinos, cuentan con frondosos antecedentes penales y recuperaron la libertad hace pocos meses tras cumplir condenas relacionadas a delitos de robos.
"Estaban bien organizados, no eran principiantes. En el lapso de los últimos 12 meses hemos sufrido el robo de la casa de Miramar y ahora el de la vivienda en San Isidro, no parecen casualidades", contó Pérez Esquivel en declaraciones a los medios.
"Se llevaron condecoraciones internacionales. Tuvieron a mi familia de rehén hasta que yo llegué", dijo Pérez Esquivel en la puerta de su casa.
Según el parte policial, dichas condecoraciones habrían sido secuestradas en el operativo de arresto a los delincuentes. Entre las cosas que se llevaron había joyas, 4.500 dólares, 3.000 euros, 3.000 pesos y celulares.
EL ROBO
El hecho ocurrió este jueves alrededor de las 15, cuando Pérez Esquivel llegó a su casa con su esposa y los asaltantes ya estaban adentro del inmueble. Habían amarrado a su nieto de 18 años a una silla. "Me dijeron 'tenemos a la familia'", y entraron.
"Saquearon todo", relató Pérez Esquivel y contó que en ese momento su esposa y nieto estaban atados. Contó también que les entregó "el dinero que tenía y se llevaron los relojes, celulares, y cosas de oro y plata que eran condecoraciones que pertenecen a los pueblos" que le fueron entregados a él en distintos países y que luego "se fueron y nos dejaron atados".
"Les dije que no se muevan y luego nos desatamos. Llamé al 911 enseguida apareció la policía, llamó el ministro Ritondo y luego vinieron policías de San Isidro", añadió.
