Dolor y cuestionamientos tras la muerte del sargento de Policía

Daniel Díaz, integrante de la Seccional Segunda, murió tras dispararse con su arma reglamentaria. Familiares y allegados apuntaron contra el abandono institucional y la falta de acompañamiento en salud mental.

La muerte del sargento primero Daniel Díaz sacudió este miércoles a la Policía del Chubut y volvió a poner en discusión el abordaje de la salud mental dentro de la fuerza. El efectivo, que prestaba servicios en la Seccional Segunda, se quitó la vida con su arma reglamentaria durante la noche del martes, según confirmó el subjefe de Policía, Mauricio Zavala.

“En horas de la noche, ayer en Comodoro, tuvimos la lamentable noticia de que el Sargento Díaz Daniel se efectuó un disparo con su arma reglamentaria y terminó con su vida”, expresó Zavala en una entrevista radial. El funcionario evitó profundizar sobre aspectos personales del caso y pidió resguardar la intimidad de la familia.

Desde la institución señalaron que, tras conocerse el hecho, se activó un operativo de asistencia para acompañar tanto a los allegados como a los compañeros del policía fallecido. “Tenemos la parte de acción social y servicio social, y el equipo técnico inmediatamente se dirigió al lugar para abordar a toda la familia”, indicó el subjefe policial.

También explicó que profesionales especializados viajaron desde Rawson para intervenir en la situación. “Salieron con los facultativos correspondientes, con los psicólogos, para poder abordar el tema de raíz y ver cuál fue el trasfondo de la situación”, sostuvo.

La conmoción, sin embargo, quedó rápidamente atravesada por fuertes cuestionamientos hacia la conducción policial. En redes sociales, familiares, amigos y personas vinculadas a la fuerza expresaron bronca y señalaron presuntas falencias en el acompañamiento institucional.

“Tristeza?? Si los polis son un número para Uds!”, escribió una persona cercana al entorno policial. En el mismo mensaje apuntó contra las consecuencias que, según denunció, enfrentan quienes buscan ayuda psicológica dentro de la institución: descuentos salariales, retiro del arma reglamentaria o traslados.

Otro de los mensajes publicados tras la noticia sostuvo: “Lo dejaron solo la misma familia policial, sabían de su estado emocional”. También hubo críticas directas hacia la jefatura y referencias a un supuesto “abandono institucional”.

En medio de la repercusión, la Mesa Intersectorial para el abordaje de la temática del suicidio de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly difundió una publicación con recomendaciones para comunicar este tipo de hechos de manera responsable y con perspectiva de salud pública.

“Todxs somos preventores”, señaló el mensaje compartido en redes sociales, donde el organismo pidió priorizar el respeto por sobre la difusión inmediata de información sensible, evitar detalles sobre el hecho y promover contenidos orientados a la prevención.

La publicación recordó además que muchas situaciones pueden prevenirse y destacó la importancia del tratamiento mediático adecuado en torno a estas problemáticas. También difundió recursos de asistencia y orientación en salud mental, entre ellos la línea gratuita nacional 0800 999 0091 y el servicio de emergencias médicas 107 para casos de riesgo inminente.