Dos hallazgos similares en el último año
La última vez que se encontró un cráneo humano en Comodoro Rivadavia fue el 16 de septiembre de 2017 en Barrancas Blancas. Ese día Carlos Perales fue a pescar a esa zona de playas cuando halló restos entre las piedras, en un sector ubicado a unos 20 kilómetros de Caleta Córdova.

El cráneo que fue hallado sin el maxilar inferior fue secuestrado por la policía para determinar por medio de una prueba de Carbono 14 su antigüedad, como un primer paso en la investigación. Su hallazgo generó interés en familiares de desaparecidos en el mar. Sin embargo, luego no se tuvieron novedades sobre su origen.

Aunque esos no fueron los únicos restos que se encontraron en 2017. En marzo del año pasado el operario de una máquina que efectuaba tareas de movimiento de suelo sobre un montículo de arcilla, situado a pocos metros de la Usina y la playa de Kilómetro 5, encontró más de 20 huesos de un cuerpo humano.

En esa oportunidad se creyó que podrían tratarse de restos de un habitante de pueblos originarios y se dio intervención a la Dirección de Asuntos Indígenas de Chubut, pero luego tampoco hubo novedades al respecto.

Lo cierto es que en la última década han sido numerosos los casos de este tipo y pocos en los que se pudo saber a ciencia cuál era su origen.

Uno de los hallazgos que sí tuvo resultados positivos fue el de los restos óseos encontrados en una cantera de Manantiales Behr el 29 de diciembre de 2014.

Los resultados de ADN sobre un cráneo y cinco vértebras, al ser cotejados determinaron que pertenecían al entonces desaparecido Aníbal Freytes, quien había sido visto por última vez el 9 de noviembre de 2012 en Comodoro Rivadavia, en el Hotel Residencial del Sur, que era de su propiedad.

La comparación con el ADN de un familiar permitieron identificar los restos del exconcejal de Sarmiento.