El gasto medio diario, del fin de semana, se ubicó en $600 por turista y la estadía promedió los 3 días. La mayor parte de los turistas que se movilizaron lo hicieron por ocio o para participar en algún evento deportivo, cultural, gastronómico o profesional. Estos días se complementaron además con miles de excursionistas que fueron a pasar la jornada a lugares cercanos ya sea por ocio o por alguna celebración.
Sin embargo, a pesar que más gente se trasladó, se reconoce un descenso del 4%, en promedio, en las ventas (medidas en cantidades) frente al mismo fin de semana del 2015. Esto según el reporte de los negocios y prestadores de servicios vinculados al turismo de las ciudades receptivas, en el relevamiento elaborado por CAME en 40 ciudades del país. Como dato positivo, la tasa de caída es casi la mitad de lo que viene bajando el comercio minorista en estos últimos meses. Esa merma ocurrió básicamente porque más personas procuraron viajar pero, en general, tanto los turistas como los excursionistas fueron muy medidos en sus gastos.
Casi la mitad de los turistas se concentraron en la Provincia de Buenos Aires, seguida por Córdoba. El resto se dispersó por Entre Ríos, Mendoza, Salta, Tucumán, Misiones, Santiago del Estero o la Patagonia, aunque en mayor o menor medida, todas las provincias recibieron visitantes durante el fin de semana.
