El hecho se produjo este lunes cerca de las 5.30 en un control de tránsito realizado en la avenida Alvear de Esquel, donde se presentó un Fiat Uno cuyo conductor se negó a bajar la ventanilla u otorgar documentación.
El responsable del área de Tránsito, Carlos Carrasco, afirmó que “no se pudo hablar con el conductor” y en determinado momento un acompañante abrió y “eso dio pie a que un inspector tratara de dialogar con él”.
Fue ahí cuando el sujeto “aceleró y metió marcha atrás con la puerta abierta. Se pasó a llevar a tres inspectoras y un policía”.
Posteriormente el sujeto se fugó por la vera y tras una persecución, fue detenido en el ingreso al barrio Cañadón de Bórquez, en avenida Fontana y Humphreys.
Una vez detenido, se constató que el sujeto, de 22 años y empleado del Regimiento, se encontraba alcoholizado y era reincidente ya que estaba inhabilitado para conducir por una alcoholemia anterior.
Ante esta situación se labró el acta correspondiente y el vehículo fue secuestrado. En cuanto a los servidores atropellados, dos debieron ser trasladados al hospital por golpes y lesiones que luego fueron calificadas como leves.
