El ajuste golpea al CONICET y pone en riesgo investigaciones estratégicas en la Patagonia

La comunidad científica advirtió que el desfinanciamiento del organismo afecta salarios, ingresos a la carrera de investigación, cobertura de salud y continuidad de proyectos. En el CENPAT alertan por el impacto sobre líneas de estudio vinculadas al mar y la biodiversidad.

La comunidad científica volvió a expresar su preocupación por la situación que atraviesa el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y atribuyó la crisis al desfinanciamiento impulsado por el Gobierno de Javier Milei, con el acompañamiento del presidente del organismo, Daniel Salomone. Según señalaron, la inversión en ciencia cayó al 0,14% del PBI, mientras que el sector enfrenta una pérdida del 40% del poder adquisitivo de los salarios, el congelamiento de ingresos a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CICyT) y a la Carrera del Personal de Apoyo (CPA), además de la pérdida de la cobertura de salud para becarios y la inminente desvinculación de cientos de investigadores.

Uno de los puntos más críticos es la situación de 379 becarias y becarios posdoctorales, quienes finalizarán sus becas el próximo 31 de julio sin que se haya abierto la convocatoria correspondiente al ingreso 2024 a la Carrera de Investigador. La falta de ese concurso generó un desfasaje en sus trayectorias, al que se suma la demora prevista en la resolución de la convocatoria 2025, cuyos resultados recién se conocerían durante el segundo semestre de 2027.

En el Centro Científico Tecnológico CONICET-CENPAT advirtieron que la ausencia de una prórroga para esas becas compromete la continuidad de investigaciones consideradas estratégicas para la Patagonia y el país. Entre ellas mencionaron proyectos sobre especies marinas invasoras, biodiversidad del mar profundo y zoonosis en fauna marina, además del riesgo de perder años de formación y experiencia acumulada mediante la inversión pública.

La situación también alcanza a la cobertura médica. La quiebra de la obra social Unión Personal dejó sin prestaciones a gran parte de la comunidad del CENPAT, especialmente a los becarios, cuyos estipendios no contemplan aportes que les permitan derivar los fondos hacia otra obra social o prepaga. Tras la rescisión del convenio con Unión Personal, el CONICET otorga un monto de 91.000 pesos para contratar cobertura de manera individual, cifra que, según indicaron, no alcanza para acceder a los prestadores de la región.

Otro de los reclamos apunta a la reducción del personal de apoyo a la investigación. El organismo dio de baja 557 concursos en todo el país, de los cuales 13 correspondían al CENPAT. Los cargos alcanzaban áreas como laboratorios químicos, Biología Marina, Electrónica, Paleontología, colecciones, tareas de campo, vivero, mantenimiento y auditorio. Desde la comunidad científica sostuvieron que la falta de incorporaciones y de reemplazos por jubilaciones o renuncias afecta capacidades técnicas y servicios que el centro presta a empresas, instituciones públicas y la sociedad.

A este escenario se suma la demora en la efectivización de cargos ya concursados. Actualmente permanecen pendientes las designaciones de 559 investigadores y 100 integrantes de la Carrera del Personal de Apoyo que obtuvieron sus cargos en 2023, además de otros 400 ingresos correspondientes al concurso 2024. Según indicaron, la situación impacta tanto en el desarrollo profesional como en los aportes jubilatorios y obliga a muchos de los afectados a sostener pluriempleos o desempeñarse fuera del sistema científico.

Frente a este panorama, la comunidad científica sostuvo que el deterioro del sistema tendrá consecuencias de largo plazo sobre la producción de conocimiento y la capacidad del país para sostener investigaciones estratégicas. Además, advirtió que cada interrupción de proyectos implica la pérdida de equipos de trabajo, experiencia acumulada y servicios destinados a responder problemáticas de interés público.