Jonathan Moreira Cironi fue condenado a prisión perpetua por el crimen del efectivo policial ocurrido en 2010.
El juez de ejecución de la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia resolvió rechazar los pedidos de salidas laborales y de visitas familiares solicitados por la defensa de Jonathan Moreira Cironi (39), condenado a prisión perpetua por el homicidio del policía Néstor Manquepán, cometido en agosto de 2010.
De acuerdo con la resolución judicial, tras analizar los informes presentados por las partes y evaluar las condiciones institucionales, el magistrado concluyó que no estaban dadas las garantías de supervisión exigidas por la normativa procesal para conceder ambos beneficios.
En relación con el pedido de salidas laborales, la empresa de gestión de residuos que había considerado la posibilidad de incorporar al condenado informó oficialmente que no asumiría la responsabilidad del traslado de Moreira Cironi desde la Alcaidía Policial hacia el lugar de trabajo ni su posterior regreso al centro de detención.
Además, desde la firma aclararon que tampoco se harían cargo de las tareas de vigilancia y control necesarias para prevenir eventuales situaciones de evasión durante la jornada laboral.
Por otra parte, el planteo para autorizar visitas familiares en el domicilio de su pareja también fue rechazado debido a irregularidades detectadas en el informe socioambiental realizado sobre la vivienda propuesta.
Según indicaron fuentes judiciales, la mujer cambió de domicilio durante el desarrollo del proceso previo a la audiencia. Al momento de constatar las condiciones de habitabilidad, la composición del grupo conviviente y las características edilicias del inmueble, el personal técnico no pudo completar la verificación de manera presencial y debió efectuarla mediante una videollamada.
Tras conocerse la decisión, Sonia Manquepán, madre del policía asesinado, expresó su alivio y aseguró que la resolución aportó tranquilidad a la familia luego de semanas de fuerte impacto emocional por la reapertura del debate judicial.
“Es como tener una herida que sigue ahí, y cuando pasan estas cosas vuelven a tocarla y sangrás otra vez. Eso es lo que siento cada vez que ocurre algo relacionado con esta causa. Ya había pasado en 2024 y me remonta inevitablemente a aquel agosto de 2010, cuando Moreira Cironi terminó con la vida de mi hijo”, expresó en diálogo con el diario Crónica.
DOMINGO SANGRIENTO
El crimen del policía Néstor Adrián Manquepán ocurrió el domingo 8 de agosto de 2010 y Moreira Cironi sería detenido tres días después.
Según la reconstrucción del hecho, ocurrido en inmediaciones de la sucursal de la Anónima del barrio 9 de Julio, aproximadamente a las 7 de la mañana. El condenado, junto a otra persona de sexo masculino, se encontraba en la parte externa del supermercado cuando paso por allí el policía Manquepan, con el uniforme de servicio, en dirección hacia la Seccional 7°, donde cumplía servicios.
Moreira desafió al policía y este, buscando calmarlo, extrajo su arma reglamentaria y efectuó al menos tres disparos intimidatorios hacia el piso. Pero Moreira –quien es oriundo de Concepción del Uruguay y se desempeñaba como panadero- lo arrojó al suelo y le aplicó varios golpes de puño en el rostro y puntapiés en los pulmones.
Manquepán quedó tendido en la calle, mientras
Moreira arrojó el arma al estacionamiento cercano al vivero de la playa de estacionamiento del supermercado citado.
