El Banco Central vendió otros 358 millones de dólares
Mientras el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, explicaba en Washington el nuevo programa de ajuste anunciado por el presidente Mauricio Macri, la autoridad monetaria volvió a intervenir para frenar la suba del dólar, que superó los 40 pesos y cerró la jornada a 39,68.

Tras el feriado del lunes en Estados Unidos, y en una jornada en la que el dólar se fortaleció a nivel mundial, la divisa estadounidense aumentó un poco más de un peso en el mercado local, y luego de alcanzar picos de 40,60 pesos en financieras y bancos de la city porteña, culminó la rueda a un promedio de 40,01.

El Banco Central subastó 100 millones de dólares al mediodía y 258 millones extra antes del cierre del mercado cambiario. El precio de corte promedio de la primera subasta fue de 39,12 pesos y el de la asegunda 38,91.

En el mercado paralelo, en tanto, el blue aumentó 3,3 por ciento a 40 pesos, según el relevamiento de ámbito.com en el microcentro porteño.

CAYERON ACCIONES

En tanto, en medio de la corrida cambiaria y a la espera de la reunión del Gobierno con el FMI, las acciones de las empresas argentinas que cotizan en Nueva York profundizaron su caída, hasta desplomarse un 14 por ciento en Wall Street. La caída más pronunciada la registraron los papeles del Banco Macro, con una caída del 14 por ciento, la compañía eléctrica Edenor con un 13,2 por ciento, el Banco Supervielle con un 12,9 por ciento; y el Grupo Financiero Galicia con un rojo de 11,6 por ciento. Mientras tanto, el Merval cotizaba con una caída de más del 2 por ciento.

El impacto financiero se registró por el aumento del riesgo en el país, que motivó una ola vendedora de acciones en la Bolsa de Nueva York, en momentos en que el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne busca renegociar el acuerdo con el FMI ante la corrida cambiaria y la crisis económica que atraviesa el país. Otra de las firmas que perdieron fueron el banco Francés, con un 9,4 por ciento, un 4 por ciento en rojo para Central Puerto, 6,1 por ciento Cresud, 8,5 porciento Irsa y Pampá Energía SA, 9,3 por ciento.

El lunes el presidente Mauricio Macri y el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne habían anunciado la profundización del plan de ajuste en el Estado, la eliminación de ocho ministerios y nuevos impuestos a las exportaciones con el supuesto objetivo de lograr un “déficit fiscal cero”. Siendo ese día feriado en Estados Unidos por el Día del Trabajo, los mercados no habían operado con lo cual la de ayer fue la primera respuesta de los inversores a las medidas gubernamentales.

En ese marco, la agencia Standard & Poor’s ubicó en calificación crediticia negativa a cuatro entidades financieras: el Banco Patagonia, Banco de Galicia y Buenos Aires, Banco Hipotecario, y Banco de la Provincia de Buenos Aires.

A ellas se sumaron otras diez empresas locales, muchas de ellas de gas y petróleo, electricidad y telecomunicaciones: Aeropuertos Argentina 2000 S.A. (AA2000), AES Argentina Generación S.A., CAPEX S.A., Compañía de Transporte de Energía Eléctrica en Alta Tensión Transener S.A., IRSA Inversiones y Representaciones S.A, IRSA Propiedades Comerciales S.A., Telecom Argentina S.A., Transportadora de Gas del Sur S.A. (TGS), Pampa Energía S.A., YPF S.A.

Las acciones de las empresas argentinas se negocian en Nueva York a través de un instrumento financiero denominado ADR (American Depositary Receipts). La decisión de la firma internacional MSCI para recategorizar a la Argentina como mercado emergente apenas dos meses atrás significó que la incorporación de 14 acciones argentinas se sumaron a través de sus ADR a uno de los índices utilizados por grandes fondos de inversión para determinar la composición de sus carteras. Entonces, representantes del mercado argentino se ilusionaban con el arribo de unos 3500 millones de dólares en financiamiento a través de los activos de empresas argentinas, mientras que el Gobierno estimaba el doble.